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Cura acusado de abusar de una niña se escapó tras intento fallido de suicidio en Córdoba

Se trata del sacerdote Carlos Carvajal, quien, según la denuncia, habría obligado a la menor a abortar.


El caso del sacerdote Carlos José Carvajal Galvis, quien era el encargado de la iglesia La Inmaculada, en Córdoba, Montería, ha causado conmoción no solo en la región, sino en todo el país. La historia se registró en el municipio de San Bernardo del Viento, luego de que una menor de 13 años fuera llevada a urgencias por un fuerte dolor abdominal y, tras los exámenes realizados, los médicos se dieron cuenta de que había sido abusada sexualmente.

Según el dictamen de los médicos, la menor tuvo un “rompimiento de la matriz, lo que le ocasionó un dolor y sangrado constante”, luego de haberse realizado el aborto. Al parecer, el abuso de esta joven habría sucedido en 2021, sin embargo, se conoció por el estado de salud que le habría causado la interrupción del embarazo.

De acuerdo con lo relatado por la víctima a la Fiscalía, fue citada por Carvajal para entregarle, supuestamente, una bata que ella debía usar para cumplir con sus funciones en la iglesia; sin embargo, según informó la emisora W Radio, en medio de la casa cural, el sacerdote habría abusado de la menor.

Luego de que se conociera esta historia, las autoridades emitieron orden de captura contra el sacerdote Carlos José Carvajal Galvis, quien es buscado tras huir de un centro médico al que fue remitido después de un fallido intento de suicidio.

“Es un delito y lo reconocemos”

Monseñor Ramón Alberto Rolón, encargado de la Diócesis de Montería, manifestó que se enteró del caso el pasado sábado -por informaciones de la prensa-. De inmediato iniciaron la investigación pertinente. “El sábado conocí por versiones y empezamos a hacer el trabajo, a reunimos a mirar. Lo único que sabía era que estaba desaparecido. Rechazamos totalmente lo que hizo el padre, si lo hizo de esa manera, como se presenta. Es una niña de 13 años, se sabe que es una violación. Es un delito y lo reconocemos”, dijo a la emisora Blu Radio.

Así mismo, condenó uno de los detalles que hace aún más grave el caso: la menor habría sido obligada a abortar. Al respecto, Rolón dijo que “nuestra tolerancia es cero. El don de la vida es de Dios. La consternación es mayor al saber que fue de esa manera, hay un sentimiento de rechazo al saber que uno de los miembros de la comunidad diocesana sacerdotal cometió ese hecho contra esa niña que está sufriendo como está sufriendo su familia”.

El cinismo de la rectora del Marymount se asemeja a la iglesia con los casos de pederastia: Diego Santos

Diego Santos ha recopilado una serie de denuncias de decenas de alumnas y exalumnas del colegio Marymount que no solamente dicen ser víctimas del profesor Mauricio Zambrano, sino de un sacerdote que se caracteriza por su cercanía con las niñas en la institución.

“Siguen saliendo exestudiantes a denunciar abusos. Y ya no del profesor en el centro de la polémica, sino también del Padre Daniel. Y el colegio, en una campaña de encubrimiento absoluto, con la rectora a la cabeza”, dice Santos en uno de sus trinos. Ahí muestra apartes de la denuncia que hace una de las exalumnas del plantel quien cuenta como el sacerdote, cuando ella tenía solo siete años, le habría puesto su mano sobre la jardinera en aquellas partes en las que su madre le había enseñado que nadie, por más confianza que tuviera, podía tocar.

La pequeña, temerosa, contó en casa lo sucedido y los padres preocupados por la situación llegaron hasta la rectoría pidiendo tomar medidas en contra del cura. La respuesta que habrían recibido de la cabeza de la institución fue que manejaran el tema con prudencia para no armar un escándalo. Les advirtió que el padre, quien al parecer ya había sido denunciado, se iría al día siguiente de la institución, pero para evitar dañar la reputación del colegio dirían que iría de viaje. “Al otro día lo despidieron como un héroe”, cuenta la joven molesta y triste de saber que en lugar de protegerla a ella sintió que quien recibió la protección fue su presunto agresor.

Esa indiferencia disfrazada de prudencia es la que describen todas las exalumnas que dijeron denunciar verbalmente en repetidas ocasiones los hechos que las violentaban cometidos por al menos estos dos maestros. “El cinismo y la arrogancia con la que la rectora y directivas del Marymount han manejado este asunto se asemeja al mismo comportamiento que la Iglesia tuvo con los casos de pederastia de miles de niños. Una vergüenza absoluta, un irrespeto con las niñas que abusaron”, escribió Diego Santos.

Para él y para muchos, no es justificable que Zambrano, el profesor acusado de abuso sexual en el colegio Marymount, hoy esté libre. “El colegio, dicen papás y estudiantes, lo encubrió y lo protegió”, por eso en una de sus publicaciones manifiesta que más allá de pedir la renuncia de la rectora, como lo hicieron el pasado viernes a través de una carta, lo que deben hacer es reclamar que la justicia colombiana investigue el actuar de la rectora.