Este viernes 23 de octubre, la Defensoría del Pueblo dio a conocer unas cifras sobre la violencia en Colombia registradas entre enero y septiembre de 2026, que prendieron las alarmas. En departamentos como Cauca, Antioquia y Valle del Cauca es donde más asesinan líderes sociales en el territorio nacional.

Asimismo, informaron que son 12 los firmantes del Acuerdo de Paz que han sido asesinados en diferentes episodios violentos, mientras que las masacres cobraron 366 vidas en el país.
Reconocer y proteger a quienes defienden derechos es cuidar el tejido social y la democracia del país. Cuando se estigmatiza la labor de las y los líderes sociales, se vulnera su trabajo y se pone en riesgo su seguridad.
— Defensoría del Pueblo (@DefensoriaCol) October 23, 2026
Entre el 1 de enero y el 30 de septiembre, 27 lideresas y… pic.twitter.com/nBYpBCTVB9
De acuerdo con las cifras reveladas por el organismo, entre el 1 de enero y el 30 de septiembre fueron asesinados 126 líderes sociales, de los cuales 27 eran mujeres y 99 hombres.
“Reconocer y proteger a quienes defienden derechos es cuidar el tejido social y la democracia del país. Cuando se estigmatiza la labor de las y los líderes sociales, se vulnera su trabajo y se pone en riesgo su seguridad”, advirtió la Defensoría del Pueblo por medio de su cuenta de X.
En medio de esta crítica situación de orden público, la Defensoría señaló que entre enero y septiembre se presentaron 94 masacres, que dejaron 366 víctimas en 23 departamentos del territorio nacional.

“En el mismo periodo, 12 firmantes del Acuerdo de Paz fueron asesinados, y se presentaron 94 masacres con un saldo de 366 víctimas en 23 departamentos del país”, explicaron.
En promedio, Colombia registró más de diez masacres mensuales, mientras que los asesinatos de líderes sociales superaron los 14 casos por mes.

La situación ha generado preocupación por las garantías de seguridad para quienes desarrollan actividades comunitarias, promueven la defensa de los derechos humanos y trabajan por la construcción de paz en sus territorios.
“Se deben brindar garantías reales. No se debe permitir que sigan silenciando a quienes en los territorios trabajan por la paz”, enfatizó la entidad.
El organismo también sostuvo que es clave evitar la estigmatización contra quienes ejercen liderazgos sociales, al considerar que estos señalamientos pueden incrementar los riesgos para su seguridad.
