La petición de eutanasia de María Consuelo Córdoba, sobreviviente de un ataque con ácido que transformó su vida hace 26 años, llegó hasta el empresario Arturo Calle, quien, tras conocer las condiciones en las que vive actualmente, decidió ofrecerle ayuda.

El empresario se comunicó con Caracol Radio luego de escuchar el testimonio de María Consuelo y manifestó su intención de aportar recursos para que pueda tener una vivienda propia. Además, hizo un llamado para que otras personas se sumen y sea posible concretar la iniciativa.
“Quiero que ella tenga una vivienda”, expresó Calle, quien también planteó brindarle un apoyo mensual ante las dificultades económicas que enfrenta la mujer.
La decisión se conoció después de que María Consuelo volviera a hablar públicamente sobre su intención de acceder a la eutanasia. Durante más de dos décadas ha enfrentado las graves consecuencias físicas de la agresión, numerosas intervenciones quirúrgicas y dificultades para conseguir los recursos necesarios para cubrir sus necesidades.
Una vida marcada por 87 cirugías
La historia se remonta al año 2000. María Consuelo había llegado a Bogotá procedente de Istmina, Chocó, junto a quien entonces era su esposo. Según ha relatado, decidió permanecer en la capital para trabajar, algo con lo que el hombre no estuvo de acuerdo.
Tiempo después ocurrió el ataque. De acuerdo con su testimonio, el hombre utilizó un recipiente de aguardiente para ocultar el ácido y posteriormente le lanzó la sustancia en el rostro. María Consuelo inicialmente no comprendió qué había sucedido hasta que comenzó a sentir las quemaduras.
La agresión dio comienzo a un largo proceso médico. María Consuelo fue trasladada posteriormente a la unidad de quemados del Hospital Simón Bolívar y, durante estos 26 años, ha pasado por cerca de 87 cirugías para tratar de reconstruir las zonas afectadas y recuperar funciones esenciales.
Actualmente vive en una habitación alquilada en la localidad de Puente Aranda, en Bogotá. Ella misma ha contado que debe salir a pedir ayuda económica en diferentes sectores de la ciudad para poder sostenerse. También utiliza una máscara artesanal para proteger su rostro y requiere tubos que le ayudan a respirar.

Su petición de eutanasia y la respuesta de la EPS
Las condiciones que ha enfrentado llevaron a María Consuelo a manifestar nuevamente su deseo de acceder a la eutanasia. La decisión tiene un antecedente particular: en 2017, durante la visita del papa Francisco a Colombia, tuvo la oportunidad de encontrarse con el pontífice y le prometió que no recurriría al procedimiento.
Con el paso de los años, sin embargo, volvió a considerar esa posibilidad. María Consuelo sostiene que las ayudas que esperaba para continuar con su recuperación no llegaron y que las dificultades económicas y físicas permanecen.
Tras la nueva exposición pública de su caso, Capital Salud aclaró que la mujer no tiene actualmente pendiente una autorización. Según la EPS, desde hace cuatro años cuenta con el aval para acceder al procedimiento y la decisión de hacerlo o no depende de su voluntad y del ejercicio de su derecho a morir dignamente.

En medio de esa dura realidad surgió ahora el ofrecimiento de Arturo Calle. El empresario pidió establecer contacto directamente con María Consuelo y expresó su disposición de aportar para que tenga una casa propia, al tiempo que convocó a otras personas a contribuir con recursos.
El ofrecimiento abre un nuevo capítulo en la historia de María Consuelo, quien durante más de un cuarto de siglo ha buscado alternativas para afrontar las consecuencias del ataque y ahora deberá decidir también si continúa adelante con el procedimiento de eutanasia que ya tiene autorizado.
