La defensa del exdirector anticorrupción de la Fiscalía, Luis Gustavo Moreno, entuteló a la Policía por considerar que estaban violando un derecho fundamental: la vida de su cliente. En criterio de la defensa, el exdirector anticorrupción corre riesgos de seguridad, más ahora que se convirtió en testigo de cargo en varios procesos.
“Se dirigió ante el señor brigadier general Norberto Mujica Jaime, con la finalidad de ponerle en conocimiento los hechos aquí narrados en los numerales precedentes, e informarle que el ciudadano Moreno Rivera estaba próximo a llegar deportado de los Estados Unidos y por tanto debía tener un lugar asignado para cumplir la pena impuesta en Colombia”, se lee en la acción de tutela radicada por la defensa del exdirector anticorrupción.

Sin embargo, y a pesar de que la tutela tenía como objetivo salvaguardar la vida del exfuncionario, el reparto de la misma terminó en el despacho del juez 18 penal del circuito de Bogotá, que en este momento y por otros 15 días está en vacancia judicial.
“Lo que no podemos entender es cómo tratándose de un derecho fundamental, la vida, el reparto lo hacen a un despacho que está o estaba por salir a la vacancia judicial; no tiene lógica esa decisión”, señaló el abogado Pedro Aguilar, quien defiende los intereses del exdirector anticorrupción.
El abogado insiste en que el procedimiento en este caso era que el Centro de Servicios Judiciales de Bogotá entendieran el fin de la tutela y cumpliera el trámite con los jueces que estarían disponibles. Eso, en criterio del abogado Aguilar, pone en riesgo la vida de su cliente.
“Lo enviaron a que lo mataran, no es claro por qué el reparto ocurre de esa manera cuando lo que está en juego es la seguridad de una persona; lo que debió pasar es que el reparto tendría que estar en los juzgados disponibles, no en los que saldrían en la vacancia judicial”, dijo a SEMANA el abogado.

Pedro Aguilar incluso fue más allá y advirtió que “algo oscuro está ocurriendo en la justicia en este caso y que afecta claramente a su cliente, porque la misma jueza que ordenó el traslado al Centro de Estudios Superiores de la Policía, Cespo, que sería el espacio de reclusión de Gustavo Moreno, ahora es la que ordena enviarlo a la cárcel La Modelo de Bogotá.
“El sentenciado Luis Gustavo Moreno Rivera deberá ser trasladado y custodiado con todas las medidas de seguridad a la cárcel y penitenciaría de media seguridad de Bogotá, La Modelo, con la observación que debe ser recluido en un pabellón especial, en aras de preservar la seguridad y los derechos fundamentales al prenombrado”, señaló la jueza en la boleta de encarcelación que ordena el traslado de Moreno a La Modelo.
Insiste la defensa del exdirector anticorrupción que le parece extraño este suceso. Primero, que la tutela no la respondan a tiempo, que la remitan a un juez en vacaciones, y ahora que sin esperar a que se resuelva, después de la vacancia judicial, ordene de inmediato el traslado del exfuncionario a la cárcel.
“Aquí lo que hay son derechos fundamentales perdidos en los laberintos oscuros de la administración de justicia y es necesario visibilizar este problema porque tenemos en riesgo la vida de Gustavo Moreno”, dijo el abogado a SEMANA tras preguntarle por la actual situación del exdirector anticorrupción.
La defensa de Moreno advirtió que usarán todos los medios legales para insistir en que en este escenario no se está debatiendo una decisión judicial, sino la vida de una persona que está dispuesta a pagar su condena y servir como testigo de la justicia.
