Orden público

Infografía: masacres, secuestros, asesinatos de líderes sociales y miedo en las ciudades. Este es el panorama de seguridad que recibe el nuevo Gobierno

Asesinato de líderes sociales sin freno, terrorismo, secuestro, extorsiones y masacres. Esta radiografía demuestra el crecimiento de la criminalidad en el Gobierno Petro.

GoogleSiga las noticias que marcan la agenda del país en Discover y manténgase al día

8 de agosto de 2026 a las 2:34 a. m.
La radiografía que demuestra el crecimiento de la criminalidad en el Gobierno Petro.
La radiografía que demuestra el crecimiento de la criminalidad en el Gobierno Petro. Foto: SEMANA

Jorge Luis Burgos, Carlos Alberto Sánchez Hernández, Brinert Guillermo Muñiz Arias y Edna Katherine Real Bastidas son algunos de los 752 defensores de derechos humanos y líderes sociales asesinados por los grupos criminales que formaron parte de la paz total a la que le apostó el presidente Gustavo Petro.

 El Fondo Paz sostiene con sus recursos las negociaciones de paz del Gobierno Petro con grupos armados ilegales.
La ‘paz total’ disparó la extorsión y fortaleció a los grupos armados ilegales, revela un estudio de la Universidad de los Andes

La anterior cifra es tan solo un rasguño del poder criminal que se potenció y que entrega el Gobierno tras cuatro años de mandato. El Pacto Histórico, influencers y hasta actores, siendo oposición, fueron acérrimos críticos del gobierno de Iván Duque por permitir crímenes de líderes sociales en el país, pero, irónicamente, esta cifra se multiplicó.

El dato que reposa en las bases de datos de la Policía y la Fiscalía señala que durante el Gobierno Petro se registró un fuerte incremento del 42 por ciento de crímenes contra líderes sociales, respecto al Gobierno Duque.

Radiografía del terror
Radiografía de los grupos armados ilegales en Colombia. Foto: Ministerio de Defensa.

En el anterior cuatrienio fueron asesinados 527 líderes sociales y defensores de derechos humanos, mientras que en el actual el registro fue de 752. Los líderes sociales fueron asesinados por grupos criminales que se empoderaron en el periodo en el que funcionó la paz total.

Durante cuatro años, el Clan del Golfo, las disidencias de las Farc, el ELN y la Segunda Marquetalia actuaron con amplia libertad en varias regiones del país. Militares y policías tuvieron que permanecer resguardados en batallones y estaciones, debido a que los decretos de cese al fuego expedidos por el Gobierno Petro les impedían adelantar operaciones ofensivas contra esas estructuras.

Soldado ucraniano con un dron de reconocimiento en el frente de Sumy.
Revelan que grupos armados colombianos estarían buscando aprender el uso de drones de guerra en Ucrania

Luego de estas órdenes, el mapa criminal cambió de color. Los grupos ilegales comenzaron a aparecer en regiones donde antes la fuerza pública hacía presencia o donde ya habían sido desterrados, en departamentos como Norte de Santander, Arauca, Cauca, Chocó, Huila, Tolima, Caquetá, Cesar, La Guajira, Guaviare, Magdalena, Nariño y Putumayo.

Mientras los criminales aprovechaban que quienes los combatían tenían las manos amarradas por orden del Gobierno nacional, estos hacían de su actuar delictivo un festín. Los actos de terrorismo llegaron a niveles que no se veían en décadas.

llegada de soldados al valle
Las Fuerzas Militares tuvieron las manos amarradas durante muchos meses por cuenta de la paz total. Foto: Ejército Nacional/ Tercera Brig

En 2022, se presentaron 420 casos; en 2023, 248; en 2024, 246; en 2025, 299; y en lo corrido del 2026, 328, para un total de 1.541. El alto poder de los grupos criminales subió a un nivel tan extremo que el pasado mes de marzo se atrevieron a volar una parte de la Vía Panamericana, en el Cauca, dejando a 20 civiles asesinados y más de 40 heridos.

La ciudad de Cali, donde se posesionó el presidente Abelardo De La Espriella, fue bombardeada en repetidas ocasiones. Incluso la base militar Marco Fidel Suárez de la FAC, en agosto de 2025, fue blanco de un atentado terrorista.

Abelardo De La Espriella.
“Su tiempo se acabó”: Abelardo De La Espriella anuncia que reactivará todas las órdenes de captura contra grupos armados

Iván Mordisco y Calarcá, de las disidencias de las Farc; el ELN; Chiquito Malo, del Clan del Golfo; Iván Márquez y el Zarco Aldinever, de la Segunda Marquetalia; alias Araña, de los Comandos de Frontera; Los Comuneros del Sur, de Gabriel Yepes Mejía, alias H. H.; y la Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano, de Walter Mendoza, ocuparon, según información de las mismas autoridades, el 36 por ciento del territorio nacional.

ELN
Grupos de alto impacto y el ELN se fortalecieron en medio de las negociaciones de paz con el Gobierno Petro. Foto: Guillermo Torres / Semana

Un informe de las agencias de seguridad del Estado documentó que los mencionados grupos criminales están en 420.985 kilómetros cuadrados del país. Y que pasaron de tener 15.125 integrantes en 2022 a 27.400 en 2026.

Ese poder que acumularon en estos cuatro años hizo devolver al país a las terroríficas escenas del secuestro que parecían borradas de la memoria. Durante el Gobierno Petro se registraron 767 casos de secuestro y más de 22.860 extorsiones.

ED 2296
Corte de cuentas: Rafael Guarín, exviceministro de Defensa, analiza la “seguridad deteriorada” que recibirá el nuevo gobierno

Las masacres por las que el Gobierno Duque fue blanco de innumerables ataques políticos y de activistas, durante la administración Petro no se detuvieron. En sus cuatro años se registraron, según el Ministerio de Defensa, 429 masacres que dejaron 1.290 víctimas.

Masacre de policias en el Huila
Los crímenes cometidos por grupos al margen de la ley han aumentado. Foto: Esteban Vega

Mordisco, Calarcá, el ELN, el Clan del Golfo y otras organizaciones criminales sumieron al país en una espiral de violencia que provocó desplazamientos, confinamientos y temor entre las comunidades, ante la ausencia o limitada capacidad de acción de las autoridades militares y policiales.

Esta situación estuvo asociada a la política de paz total del Gobierno Petro, que, incluso al final de su mandato, insistió en mantener beneficios para cabecillas como alias Calarcá, a quien la Fiscalía imputó recientemente una extensa lista de delitos contra los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.