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¿Justo & Bueno podría salvarse de la liquidación?

Los acreedores interpusieron recurso para pedir la suspensión de la providencia que ordenó la liquidación.


Después de una audiencia que se prolongó por más de ocho horas, el juez de la Superintendencia de Sociedades, Santiago Londoño, dejó este jueves 12 de mayo en firme la liquidación de Mercaderías S. A. S., que opera en Colombia bajo el nombre de Justo & Bueno. Pero quedó abierta una posibilidad para la cadena, luego de que los acreedores interpusieron un recurso para pedir la suspensión de la providencia que ordenó la liquidación.

En ese contexto, el juez decidió lo siguiente: “Se suspende el trámite de la audiencia, se suspenden unos efectos de la liquidación, pero se mantiene la designación del liquidador y la remoción de los administradores”.

Uno de los acreedores que realizó la solicitud de suspensión fue Marco Gerardo Monroy, de la empresa MGM Sustainable Energy S. A. S., que proveía equipos de refrigeración para la compañía, según manifestó el propio Monroy durante la audiencia que será reanudada en un mes.

“Como acreedor, manifiesto mi interés de acogerme al artículo 6 del decreto 560, pidiéndole a su señoría que por favor suspenda los efectos de la liquidación a excepción de la designación del liquidador para que él confirme la situación del patrimonio negativo de la empresa”, expresó Monroy al juez.

Cabe recordar que el artículo 6 del Decreto 560, el cual fue expedido por el Gobierno en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus, establece una serie de disposiciones para el salvamento de empresas en “estado de liquidación inminente”.

“Con el propósito de rescatar la empresa y conservar la unidad productiva, cualquier acreedor podrá evitar la liquidación judicial de un deudor afectado en el marco de la emergencia económica, manifestando su interés de aportar nuevo capital (...) siempre y cuando se evidencie, con la información que reposa en el expediente, que el patrimonio es negativo”, señala el artículo en mención. “Presentada la manifestación de interés, el juez mantendrá el nombramiento del liquidador, pero suspenderá otros efectos de la liquidación judicial, según corresponda”, agrega el artículo.

Previamente, se anunció que el liquidador asignado será Darío Laguado Monsalve, quien tendrá la tarea de revisar todas las cuentas y proceder a hacer los movimientos necesarios para sanear las deudas y honrar los compromisos que han estado incumplidos y que, finalmente, llevaron a la empresa a la situación descrita, la liquidación.

Harán un inventario

En la lectura del auto con el cual se procede a la liquidación de Justo & Bueno, el juez Santiago Londoño señaló que el agente liquidador tendrá que proceder a realizar un inventario, el cual deberá entregar a la Superintendencia de Sociedades luego de 30 días contados a partir de su posesión en el cargo.

En el proceso se adelantará un plan ordenado de atención a los acreedores, con la salvedad de que hay un mandato constitucional, según el cual, en estos trámites se deben desarrollar actividades que causen el menor daño posible a los involucrados. No en vano, durante la audiencia anterior, la Supersociedades escuchó a los trabajadores que dijeron ser más de 7.000 y permanecían a la espera del pago de sus salarios, con atrasos superiores a 90 días.

En total, de acuerdo con lo expresado por Londoño, habría una suma de 135.000 millones de pesos en deudas impagas, alrededor de la cual, la deudora no ha acreditado una fórmula clara para su amortización. Y eso que, en semanas anteriores, parecía haber aparecido una tabla de salvación para Justo & Bueno: una compañía china interesada en comprar la cadena. De hecho, en la audiencia de este jueves, los representantes legales de la sociedad de mercadería indicaron que habían dado un margen de espera, pero no recibieron ninguna manifestación de avance, por lo cual procedieron a solicitar la liquidación.