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“Petro parece que le dictó las recomendaciones de la Comisión de la Verdad a Francisco de Roux”: Enrique Gómez

El excandidato presidencial habló con SEMANA y dijo: “No veo a Uribe dejando prosperar nuevos liderazgos en el Centro Democrático”.


SEMANA: ¿cómo ha visto las primeras movidas de Gustavo Petro?

Enrique Gómez (E. G.): muy habilidoso, mucho cambio y poca habilidad. Con cero costo ha logrado rehabilitar toda la mecánica de compraventa del Congreso con unas expectativas que atraviesan todas las bancadas. Queda por fuera solamente el Centro Democrático y queda pendiente lo que diga el Partido Mira y Colombia Justa Libres. De resto, con mínimo esfuerzo y unas fotos de celular, Petro ha logrado anotar a la clase política y perpetuar esa mecánica que fue contra la que votaron los partidarios de Gustavo Petro y Rodolfo Hernández.

SEMANA: ¿Le preocupa que la oposición solo quede en manos de Salvación Nacional y el Centro Democrático?

E. G.: Claro, porque ya sabemos cómo esa posición de bancada independiente les permite a esos partidos tradicionales que se han apropiado del Estado negociar voto a voto, por bancada, entrar, salir de los debates. Encima de todo, el Pacto Histórico quedará con presidencias de Senado y Cámara y eso influye mucho en el debate parlamentario.

SEMANA: ¿Le sorprendió el papel del Partido Conservador?

E. G.: No, nada. El Partido Conservador lo único que ha hecho con su postura en los últimos cuatro o cinco días es confirmar que eso es una cooperativa de aprovechamiento del Estado y de reelecciones individuales. Ahí no hay partido de nada, eso es una cooperativa de oscuros personajes de la política donde no hay ideas, ni doctrina ni compromiso ideológico. Lo único que hay es un plato para recibir la lenteja y la mermelada. Están dispuestos a sacrificar toda la institucionalidad con tal de mantener sus poderíos regionales.

SEMANA: Ómar Yepes, el exdirector de Partido Conservador, dijo que se adelantaron en su partido, que el conservatismo no esperó ni siquiera que se posesionara Petro.

E. G.: no hay un solo renglón escrito del acuerdo nacional que promueve Petro. O, ¿ustedes tienen esa chiva? ¿Qué es el acuerdo nacional? Nada, no existe.

SEMANA: cambiando de tercio, ¿cómo le pareció el papel de Álvaro Uribe tras su encuentro con Petro? Hay un sector de la derecha molesto porque les pareció un expresidente débil.

E. G.: no, yo lo que creo es que el país es muy ambiguo. Cuando Petro se declara en oposición a Duque fue para agitar sus tropas de choque, para incendiar el país, para motivar una protesta irracional. Aquí lo que demuestra Uribe es que uno puede tener una postura política de oposición razonable, obviamente dialéctica y contraria, sin perder los términos de diálogos. Uribe mantiene ese talante democrático que lo ha caracterizado yendo a hablar con Petro y dándole el oxígeno que uno supondría, alguien de buena fe debe recibir.

SEMANA: cuando Uribe habla de seguir con un diálogo directo con Petro, ¿eso no generó molestia en distintos sectores de la derecha?

E. G.: la herramienta política más eficaz que ha tenido Petro y la izquierda colombiana es la leyenda negra de Álvaro Uribe. Qué mejor para ellos que el mismo Petro designara a Uribe de la oposición para seguir usando la leyenda negra. Es una movida política maestra y el expresidente Uribe está en lo suyo, que es proteger su Centro Democrático, su espacio. No veo a Uribe dejando prosperar nuevos liderazgos en el Centro Democrático, a pesar de todo el talento que tiene ese partido. Él quiere coger las riendas de su colectividad y tiene el derecho estatutario y el derecho a hacerlo. Yo creo que hay muy buenos senadores, líderes dentro y fuera del Congreso muy buenos para hacer la oposición. Lo que tenemos es que trabajar todos juntos coordinadamente, coherentemente y no dejarnos untar de mermelada.

SEMANA: ¿cómo así que no ve a Uribe permitiéndoles a otros líderes encabezar la oposición?

E. G.: hay muchas razones. La jerarquía. Él sigue con la necesidad de protegerse ante esos embates injustos con los cuales se ha manipulado a la justicia y lo han perseguido horriblemente. Yo creo que él sigue sintiendo el compromiso de lo público. Ahora, pienso que sería bueno una transición. Yo lo que he propuesto es un colectivo o coordinadora de oposición donde todos tenemos que sumar, apoyarnos, espero que el presidente nos acompañe en esa coordinadora. Que él debiera reducir su exposición y darle la oportunidad a otra persona, yo sí opino que las organizaciones políticas, empresariales y sociales deben renovarse.

SEMANA: ¿usted sí cree que Uribe quiere seguir liderando la oposición?

E. G.: eso me dijo Uribe a mí el martes pasado cuando estuve hablando largamente con él. Quiere reconstruir su partido y volver a la casa política como una opción de poder para 2026.

SEMANA: esa charla suya fue antes de la reunión con Petro. Tras el encuentro con el presidente electo, ¿no cree que pudo cambiar de opinión? Se lo pregunto por la forma, el tono, más no por el mensaje del expresidente.

E. G.: no. El país puede contar con Álvaro Uribe en la oposición. Lo cortés no quita lo valiente. No podemos confundir el tono, el estilo, con la posición política.

SEMANA: cambiando de tema, ¿sigue apático al nombramiento de José Antonio Ocampo como ministro de Hacienda?

E. G.: José Antonio Ocampo ya era retrógrado cuando era ministro de Ernesto Samper. Ya quería echar reversa al keynesianismo estatal proteccionista. Imagínese, 30 años después sigue siendo en términos de economía más de lo mismo: más subsidios, más crecimiento del Estado y traerá lo que yo llamo la gorda. No porque Ocampo esté gordo, aunque sí está un poquito pasado de peso, sino la gorda, la mamá de todas las reformas tributarias para entregarles ese dinero a los mismos malandros del Congreso que la gente rechazó y que no quería volver a ver comiendo en la cocina del Estado. El señor viene con su concepto fiscalista a tirarse la reactivación.

SEMANA: por cierto, ¿a usted le sorprendió la actitud de Rodolfo Hernández después de elegido?

E. G.: después de que se retiró de la campaña como 15 días antes de las elecciones, menos me iba a sorprender de que se retirara del mandato popular que recibió. Él no es un hombre del cual Colombia debe esperar sacrificios o defensa de las instituciones. Él tiene su propia agenda. Él, me imagino, será parte del gobierno y tendrá su cuota de mermelada. Es más, él no dijo que se declaraba independiente, manifestó que se declaraba en la bancada de gobierno. Eso fue lo que yo escuché; lo vi entrepiernado con Petro, con beso con lengua y mordisco en la oreja. Así se ve en la foto que circuló en redes.

SEMANA: ¿usted cree que Gustavo Petro adopte las recomendaciones del informe final de la Comisión de la Verdad?

E. G.: parece ser, es mi visión, que Gustavo Petro dictó las recomendaciones a Francisco de Roux. ¿Qué fue primero: el huevo o la gallina? Primero fue el plan de gobierno de Petro porque contiene casi el ciento por ciento de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad. Tal vez Francisco de Roux y Petro nos podrían decir si las escribieron a cuatro manos o Petro las dictó, o al revés. Espero que no sea así porque son malas recomendaciones que traerán más inseguridad y más violencia.

SEMANA: por último, ¿sigue creyendo que Francisco de Roux es el estratega de marketing de las Farc?

E. G.: pero no solo él. También Álvaro Leyva y el estratega de largo plazo de la combinación de las formas de lucha, pero juntos, cada quien desde su esquina haciéndole este diseño estratégico que a la postre resultó muy exitoso.