Diana Ospina estuvo por casi dos días en poder de dos organizaciones criminales; la primera se encargó de raptarla mientras estaba en un taxi, la segunda, de mantenerla secuestrada en una casa, al parecer, en el centro oriente de Bogotá.
Justamente por el impacto y alcance de los delincuentes es que su defensa, en cabeza del abogado Andrés Felipe Peláez, pide a la Fiscalía disponer de garantías de seguridad para la víctima.
SEMANA conoció un nuevo video que muestra cómo dos hombres abordaron el taxi en el que viajaba Diana Ospina, el domingo en la madrugada. Las imágenes son perturbadoras. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/hPDKyqYWvl
— Revista Semana (@RevistaSemana) February 24, 2026
El abogado advirtió que en las próximas horas harán una solicitud formal a la Fiscalía para insistir en el riesgo para Diana Ospina de convertirse en testigo del caso que también la tiene como víctima. Su declaración será fundamental para lograr la judicialización de las personas comprometidas con su secuestro.
“Vamos a hacerle las solicitudes procesales correspondientes, a requerirle que se pidan unas medidas de protección en favor de Diana, nos parece muy importante salvaguardar su vida, su integridad, y por supuesto que prestaremos el apoyo que la Fiscalía requiera en las eventuales audiencias de legalización de captura, imputación de cargos y medidas de aseguramiento”, dijo el abogado.
La petición, apenas lógica para el caso en cuestión, advierte que la situación de riesgo para la víctima es tal, que exige garantías de seguridad a cargo del ente acusador en el propósito de proteger la vida de Diana Ospina, que ahora se tendrá que someter a unas diligencias para identificar a los delincuentes responsables de su propio secuestro.

“Estamos esperando las audiencias preliminares y entendemos que esto toma sus tiempos; no queremos que por el afán se vayan a cometer errores; nos estamos preparando desde ya haciéndole algunas”, señaló el abogado Peláez.
Diana Ospina le contó a la Fiscalía en una diligencia de entrevista, que duró más de cuatro horas, la forma en que fue abordada por los secuestradores, el recorrido que le hicieron por diferentes puntos de la ciudad de Bogotá y finalmente, cómo la llevaron a una casa donde la mantuvieron con una capucha en la cabeza hasta que la dejaron en libertad.
El testimonio de Diana se sustenta con los videos de seguridad que captaron las cámaras afuera del establecimiento nocturno donde compartía con algunos amigos, en el sector del Chapinero, y también las que dejaron justo enfrente de su casa en el momento en que los dos delincuentes se subieron al taxi.

“Tienen que venir unos juicios de responsabilidad; nosotros creemos que esto debe pasar muy pronto. La Fiscalía ya tiene algunas pistas muy claras. Como todo lo han podido conocer hasta el momento, nos preparamos de una manera responsable y ética para ponernos a disposición de la Fiscalía; vamos a hacerle la solicitud procesal correspondiente”, advirtió el defensor.
Es justamente su declaración la que resulta de relevancia para la Fiscalía, no solo en esta etapa preliminar, donde se hagan efectivas las órdenes de captura, sino en el eventual juicio en contra de los responsables. Ella fue víctima y ahora testigo del secuestro que sufrió el pasado domingo 22 de febrero.
