política

¿Qué está pasando con Gustavo Bolívar?

El senador perdió la elección como segundo vicepresidente en el Congreso y es investigado por financiar la primera línea.


Gustavo Bolívar no pasa por su mejor momento. El senador petrista viene sufriendo varias derrotas; la más reciente, perder la segunda vicepresidencia del Senado, una elección que pocas veces cambia como sucedió en este caso.

Bolívar había sido el elegido por los partidos de oposición desde hace tiempo. Incluso, era la primera opción de la legislatura pasada, pero decidió cederle su turno a Griselda Lobo de Comunes, otra elección que no cayó muy bien en varios sectores.

“Agradezco a los partidos que me postularon a la segunda vicepresidencia del Senado. Es un honor. Pero, en virtud del Estatuto de la Oposición, postula a Griselda Lobo de las Farc. Por la reconciliación de Colombia, por la mujer, por las víctimas. Los guerreristas no harán trizas la paz”, dijo hace un año el senador.

Esta vez el turno era para Bolívar, y parecía que nada iba a cambiar. Estos acuerdos, por los compromisos entre las bancadas, muy rara vez son irrespetados. Sin embargo, dos factores le jugaron en contra al senador y al final tampoco pudo ser elegido esta vez, la última legislatura del cuatrienio.

El primer punto que le jugó en contra fue las distancias y problemas que hay entre el petrismo y la Alianza Verde, con quienes recientemente han sostenido diferencias públicas. Esta colectividad postuló como presidente del Congreso a Antonio Sanguino, y la oposición, entre ellos los petristas, no los apoyaron, lo cual no cayó muy bien en la centroizquierda.

Posteriormente, los votos no le alcanzaron a Bolívar, a pesar de los compromisos. Desde el Verde se aclaró que a pesar de que no apoyaron a Sanguino ellos respaldaron la elección de Bolívar, pero no es claro cuáles fueron los congresistas que no lo apoyaron y por eso no logró la designación.

Bolívar llegó con casco al Congreso, junto a otros congresistas de partidos de oposición que han apoyado el paro. Hondearon la bandera de Colombia al revés, en una actitud que no gustó a varios sectores. Por ejemplo, la senadora María Fernanda Cabal, del Centro Democrático volteó la foto en sus redes, y en un video grabado por ella y Paloma Valencia quedó registrado el momento cuando se veía venir la derrota para Bolívar. Finalmente el voto en blanco se impuso con 66 sufragios contra 32 apoyos que recibió el senador petrista.

El problema de Bolívar es que genera fuertes diferencias en el Congreso con sus colegas y en últimas esto le jugó en contra de su elección.

Pero más allá de lo político, Bolívar también esta siendo investigado judicialmente por financiar grupos de la primera línea, como sucedió a través de una Vaki de su fundación Manos Limpias. Esta semana el Consejo de Estado admitió una demanda de un ciudadano que solicitó que Bolívar no pueda volver a aspirar a cargos de elección popular.

Si prospera, esta demanda podría causarle la muerte política o la pérdida de su investidura. El mismo Bolívar ha reconocido que sería un honor ser condenado por financiar a este grupo. Mientras el senador alega que solo está protegiendo a manifestantes pacíficos con simples cascos y gafas, quienes lo denuncian argumentan que muchos de estas personas terminan enfrentados a la fuerza pública, cometiendo actos de vandalismo y hasta terrorismo urbano.

En la Corte Suprema de Justicia también avanza un proceso por este caso. En agosto, el abogado Víctor Mosquera deberá acudir a una audiencia a ampliar la información de su denuncia.

Bolívar siempre ha sido un personaje polémico y con sus acciones ha generado rechazo en diferentes sectores y entre sus mismos colegas, por eso varios no lo querían ver en la mesa directiva. “La clase política no soporta a Gustavo Bolívar por su férrea oposición contra la corrupción y por la defensa que hace de la juventud que protesta. Por eso rompieron ayer la Constitución y la ley con el apoyo de Angélica. Lo que hicieron fue crecerlo más”, afirmó Gustavo Petro.

A pesar de todas las críticas es claro que en el petrismo es fundamental, y al parecer, esa actitud le funciona para ese sector. Bolívar es la mano derecha de Gustavo Petro, lidera las reuniones de la bancada en el Pacto Histórico, tiene millones de seguidores petristas y se conecta fácilmente con sus seguidores, especialmente los más radicales. Es tan indispensable para la Colombia Humana que volverá al Congreso, y lo más posible es que esté en los primeros lugares del Pacto Histórico para jalonar a los que vienen detrás en la lista.

Pero todos esos planes pueden estar en riesgo si Bolívar sigue manteniendo su racha y su actitud. El senador está decidido a seguir adelante e ir hasta el fondo contra todo pronóstico, sin embargo, los resultados más recientes deben tenerlo alerta y deberían hacerlo repensar, porque definitivamente las decisiones no le están jugando a su favor y todos esos planes podrían verse truncados.