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¿Qué pasó con el proceso contra Piedad Córdoba en Honduras?

La justicia del país centroamericano había dado un plazo de 30 días para que la congresista electa del Pacto Histórico justificara los 68.000 dólares que les fueron decomisados.


El pasado 25 de mayo, la senadora electa del Pacto Histórico Piedad Córdoba fue retenida en el aeropuerto internacional de Comayagua, en Honduras, mientras se movilizaba con 68.000 dólares en efectivo, unos 270 millones de pesos colombianos que no declaró legalmente ante las autoridades aduaneras de ese país.

Tras permanecer 48 horas retenida, la congresista, que se posesionará como senadora el próximo 20 de julio, fue dejada en libertad y la justicia de Honduras le dio un plazo de 30 días para justificar la procedencia de la millonaria suma.

Sin embargo, hasta el momento no se conoce qué sucedió con el proceso que se adelanta en ese país centroamericano, teniendo en cuenta que en estos días se vence el plazo definido por la justicia hondureña para que Córdoba rinda una explicación sobre la razón por la que portaba la millonaria suma sin haberla declarado.

Además, hay incertidumbre sobre si la senadora electa ha sido requerida para que se presente personalmente ante las autoridades de ese país, luego de que el pasado martes 21 de junio mantuviera una controversia a través de Twitter con el excandidato presidencial Enrique Gómez Martínez.

El dirigente político del Movimiento de Salvación Nacional la cuestionó por incumplirle una cita a la Justicia Especial para la Paz (JEP), donde entregaría detalles desconocidos del magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado (su tío).

“Señor Enrique Gómez, rechazo sus comentarios. Ahora mismo estoy internada en la clínica del Country. Desde luego que espero estar pronto en la JEP y ratificar y exponer la verdad que conozco sobre el execrable asesinato de Álvaro Gómez”, fue la respuesta de la senadora electa del Pacto Histórico.

Un día después, el miércoles 22 de junio, la senadora electa escribió en su cuenta de Twitter que le fue diagnosticada covid-19 y que aún permanecía hospitalizada.

Las últimas publicaciones conocidas de Córdoba Ruiz en su cuenta de Twitter fueron hechas el pasado viernes 24 de junio en una serie de trinos, en los cuales, aunque insistió en su estado de salud, aprovechó para referirse a la elección de Gustavo Petro como presidente en la segunda vuelta que se realizó el pasado 19 de junio.

“Mis percances de salud no me han dado energía ni cabeza para pronunciarme sobre los últimos acontecimientos. Les comparto en estos trinos que siguen mi lectura sobre este momento histórico”, escribió.

“Llevo esperando un presidente de izquierda, popular e incluyente toda la vida. Cuando lo logramos lloré en mi intimidad y sentí un júbilo inmenso y una alegría enorme”, señaló.

En otro mensaje, indicó que “con la elección de Gustavo Petro y Francia Márquez recién comienza el siglo XXI para Colombia, debemos salir del feudalismo económico, multiplicar nuestra producción, democratizar el estado, rehabilitar a la periferia del país”.

Sin mencionar al expresidente Álvaro Uribe, Córdoba se refirió también a la convocatoria a dialogar que le hizo el presidente electo: “Está muy bien que Petro tienda puentes hacia la derecha, ellos representan a un sector del país, ya ellos verán si se quedan del tren de la historia, espero que no, yo los convido también”.

“A los generadores de opinión que ya comienzan a decir que dentro del Pacto Histórico hay disputas y desacuerdos, les digo que los seguirá habiendo, justamente porque somos un espacio diverso y precisamente porque no somos un partido monolítico”, dijo en otro mensaje.

Desde ese día no se ha sabido más sobre su estado de salud ni sobre si tiene previsto viajar a Honduras, a donde debería acudir nuevamente ante la justicia para explicar la procedencia de los 68.000 dólares que le fueron decomisados, teniendo en cuenta que entregó varias versiones sobre su origen.

Según una primera versión que le dijo a las autoridades, el dinero era de un empresario colombiano residente en Tegucigalpa y cuyo nombre no suministró; la segunda fue que no sabía que llevaba el dinero y la tercera, que los recursos forman parte del pago de una consultoría realizada al empresario colombiano Mauricio Sánchez, quien actualmente reside en Tegucigalpa.