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El río Amazonas baña Leticia, la capital del homónimo departamento, que hace 90 años, el primero de septiembre de 1932, fue ocupada por peruanos.
Tras varios años de proceso se conoció el sentido del fallo condenatorio contra varias personas por el caso de la muerte de una estudiante en el río Amazonas, en hechos corridos en 2014. - Foto: diana sánchez-semana

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Se conoce fallo por muerte de estudiante del English School en excursión al Amazonas en 2014

En medio del accidente, apareció otra embarcación que logró rescatar a 21 estudiantes, pero una no apareció, María Camila Velandia Prieto, de 17 años de edad.

El 2 de octubre de 2014 el país se estremeció con la noticia de una tragedia que ocurrió en el río Amazonas, durante una tradicional salida pedagógica que realizaban anualmente estudiantes del colegio English School de Bogotá.

Ese día se conoció que la lancha en la que se movilizaban los estudiantes se estrelló con otra más pequeña, de bandera peruana, luego se partió en dos y tanto la tripulación como los pasajeros cayeron al agua.

En medio del accidente apareció otra embarcación que logró rescatar a 21 estudiantes, pero una no apareció, María Camila Velandia Prieto, de 17 años de edad.

Se organizó la búsqueda con botes contratados por la empresa Bluefields, que fue la organizadora de la salida pedagógica, pero ni ellos ni las unidades de la Armada Nacional que participaron en el operativo lograron encontrarla.

Horas después, una embarcación de las autoridades peruanas la encontró flotando boca abajo, kilómetros al sur del accidente, con el chaleco salvavidas a su lado.

Tras el hecho se inició un proceso legal para determinar posibles irregularidades debido a las condiciones en las que se realizó la jornada, ya que, inicialmente, se denunció que en el sector estaba lloviendo, no tenían permiso de zarpe e iban a gran velocidad.

Luego de varios años de proceso, se acaba de conocer que el Juzgado Segundo Promiscuo del Circuito acaba de encontrar responsables al contratista de las lanchas, Segundo Solarte; el guía de Blue Fields, Mateo Franco; y el lanchero Éver Sinaragua, por este hecho.

De acuerdo con el fallo, la profesora y coordinadora de la jornada pedagógica, Martha Elena Quintero, quien fue absuelta de los cargos.

Según la decisión, los operarios a cargo de la lancha no contaban con la experticia necesaria para realizar este viaje, tampoco tenían la preparación adecuada y fue evidente que pusieron en riesgo a toda la embarcación.

“Éver Sinaragua asumió la protección de los estudiantes en un horario restringido e infringió las reglas marítimas. Puso en riesgo a los estudiantes y a los profesores. Como consecuencia de su actuar causó la muerte de María Camila Velandia”, señaló el juez en su decisión.

Las irregularidades

Tras el accidente se conocieron de las presuntas irregularidades que se cometieron y que originaron el accidente que causó la muerte de la estudiante, mientras que otros 10 alumnos registraron lesiones.

Según los testimonios recopilados, la primera de ellas fue la hora de salida desde Puerto Nariño a la jornada pedagógica, ya que esta se inició a las 3 de la mañana y el peligro era inminente debido a la oscuridad.

- Foto: Archivo SEMANA

En su momento se conoció que era una hora inadecuada debido a que había una prohibición expresa de navegar antes de las 5: 00 a. m., tal como confirmó Álvaro Buelvas, teniente de navío de la zona.

En el primer bote iban 28 personas, 22 de ellos estudiantes. Eran cerca de dos horas de recorrido hasta la reserva natural peruana de Marasha, pero en un punto cercano a la Isla de Los Micos, al costado peruano del río, sucedió la tragedia.

Tras el impacto, 10 los estudiantes que sufrieron lesiones fueron trasladados con apoyo de la Defensa Civil al hospital San Rafael de Leticia, donde les atendieron por fracturas y traumatismos en cara, clavícula, cráneo, cadera y muslo.

Otra de las estudiantes debió ser dejada en observación por su delicado estado, pero, posteriormente, fue dada de alta.

Adicionalmente, la embarcación iba a una gran velocidad y en el momento del choque el responsable de conducirla no logró maniobrar adecuadamente, lo que produjo que esta se partiera y los estudiantes cayeran al agua del río Amazonas.

La investigación determinó que la embarcación llevaba un reflector de poder, pero no fue suficiente para divisar un pequeño barco con bandera peruana.