El concejal de Bogotá, Juan David Quintero, presentó este martes 28 de abril una alerta sobre la situación de orden público en el norte de la ciudad.
Según la denuncia, el sector cercano al parque de la calle 93 se ha convertido en escenario recurrente de peleas callejeras protagonizadas por grupos de repartidores vinculados a plataformas digitales.
Los reportes indican que los enfrentamientos ocurren de manera periódica los días martes, jueves y domingos, alterando la convivencia en una zona de alta afluencia residencial y comercial.
De acuerdo con los testimonios recopilados, más de 30 personas se concentran en el espacio público para participar en riñas físicas, incluso en horarios con presencia de menores de edad.
La comunidad advirtió que esta dinámica persiste a pesar de las intervenciones policiales ocasionales, y señalan un incremento en los hurtos y episodios de intimidación colectiva contra conductores que circulan por el sector.
¿Qué opinan de esta pelea callejera? ¿Se salieron de control los “domiciliarios”? pic.twitter.com/93gjIISGHJ
— Juan David Quintero (@JD_Quinteror) April 28, 2026
Residentes de edificios cercanos reportan, además, presuntas amenazas contra quienes han intentado formalizar denuncias ante las autoridades.
Conflictos con autoridades y plataformas
El cabildante Quintero vinculó estos hechos con incidentes recientes en otros puntos de Bogotá, donde se han registrado ataques de domiciliarios hacia ciudadanos y funcionarios públicos.
Entre los casos citados destaca una agresión múltiple contra un conductor y un intento de asonada frente a agentes de tránsito durante un procedimiento de control. Ante este panorama, el concejal solicitó al alcalde Carlos Fernando Galán elevar esta problemática a un nivel de prioridad estructural.
“El alcalde debería ponerse la camiseta, llamar a Rappi y sentarse a encontrar una solución conjunta, real y verificable”, manifestó Quintero, cuestionando que hasta el momento las gestiones de la Secretaría de Movilidad no han arrojado resultados concretos con las empresas del sector.

Aunque la administración distrital ha calificado los hechos como inaceptables, el concejal insiste en que se requiere una mesa de trabajo que establezca responsabilidades claras sobre el comportamiento de los colaboradores en las vías.
Irregularidades en movilidad y controles de seguridad
La denuncia también pone el foco en el uso de ciclomotores de dos tiempos, vehículos modificados que operan por fuera de la normativa técnica.
Según la alerta, estos equipos invaden ciclorrutas y andenes, representando un riesgo para los peatones. Se señala que este fenómeno está ligado a esquemas de financiación informal y prácticas de préstamos irregulares entre la población vulnerable que accede a estos medios de transporte.
En contraste, se dio a conocer que durante 2026 la plataforma Rappi ha intensificado sus protocolos, bloqueando más de 2.300 cuentas por fraudes o irregularidades en la capital. La empresa realiza cerca de 29.000 validaciones diarias de seguridad, rechazando el 25 % de los registros por incumplimiento de estándares o comportamientos sospechosos.

A pesar de que las cifras oficiales muestran una reducción en el hurto a personas durante el primer trimestre del año, la Secretaría de Seguridad e instituciones como la Superintendencia de Industria y Comercio han endurecido los controles y sanciones por fallas en la vigilancia de los servicios.
Quintero concluyó que, sin un liderazgo efectivo por parte de la Secretaría de Gobierno y las alcaldías locales, la conflictividad en el espacio público continuará afectando la confianza institucional en Bogotá.
