El concejal Juan David Quintero lanzó una alerta sobre un posible detrimento patrimonial y una presunta “contratitis” en el nuevo esquema de aseo de la ciudad, al advertir que el Distrito estaría pagando hasta tres veces por el mismo servicio sin resolver las causas estructurales de la crisis de basuras.
Querida Natalia, es verdad! Y por eso le hago el control político necesario a la administración para solucionar la crisis de basura.
— Juan David Quintero (@JD_Quinteror) February 18, 2026
Así como lo hice hoy en el recinto frente a los secretarios y los concejales, lo hago en redes.
¡Pido que cuidemos Bogotá! https://t.co/E5mPwsim0H pic.twitter.com/VjBKUtSji8
Según el cabildante, las medidas adoptadas por la Alcaldía de Bogotá se han concentrado en recoger los residuos una vez ya están en las calles, sin atacar factores de fondo como la cultura ciudadana, la falta de sanciones efectivas y la desarticulación institucional. “Solo se está atendiendo la punta del iceberg”, afirmó.
Quintero cuestionó, además, la firma de más de 80 contratos de prestación de servicios en medio de la emergencia, lo que, a su juicio, genera dudas sobre su impacto fiscal y su verdadera finalidad. También advirtió sobre convenios interadministrativos con la empresa pública Aguas de Bogotá por cerca de 58.000 millones de pesos, destinados a conformar un equipo especial para atender puntos críticos de basura.

El concejal señaló que esta estrategia podría generar duplicidad de funciones con los operadores tradicionales de aseo, lo que representaría un riesgo para los recursos públicos. “¿Aguas Bogotá ahora es la nueva EDIS?”, cuestionó, al advertir que recoger el reguero sin sancionar a los responsables puede crear incentivos perversos.
Entre las causas estructurales, el cabildante mencionó fallas en la programación de recolección por parte de la UAESP, la incidencia de habitantes de calle en la dispersión de residuos, la falta de control en el reciclaje informal y el aumento de riesgos sanitarios por la proliferación de vectores.

También criticó la baja imposición de comparendos por comportamientos contrarios a la limpieza urbana, al señalar que en una ciudad de cerca de 10 millones de habitantes se imponen en promedio apenas 2.000 sanciones al año.
Finalmente, Quintero hizo un llamado directo al alcalde Carlos Fernando Galán para que entregue explicaciones claras sobre el alcance de las medidas adoptadas y sus efectos fiscales. “El candidato hablaba de economía circular. Hoy Bogotá sigue sucia y pagando más”, afirmó.

El concejal insistió en que la solución requiere medidas estructurales que incluyan cultura ciudadana, control institucional y atención social, y no únicamente el aumento de la capacidad de recolección.
