En el Atlántico, ni siquiera los alcaldes municipales se salvan de los hechos de violencia. Darwin Rosales, alcalde de Sabanagrande, recibió graves amenazas de muerte por parte de presuntas organizaciones criminales. El funcionario pidió que desde el Gobierno nacional le brinden protección junto a su familia.
Sostuvo que las intimidaciones no son nuevas, pero que durante los últimos días se han intensificado y teme lo que le pueda ocurrir a él y a su núcleo cercano.
“De verdad estoy preocupado por todos esos temas, por el miedo con el tema de la familia, de nosotros, de todos los integrantes de nuestra familia. Siempre hemos recibido extorsiones desde hace bastante tiempo”, dijo el funcionario.

Ante la Unidad Nacional de Protección ya hay una solicitud que estaría bastante avanzada, con el fin de reforzar su seguridad y evitar cualquier situación lamentable.
“Yo lo solicité a la Unidad de Protección y acabo de hablar ahora mismo con el mayor que se ha encargado de nuestra seguridad. Me dijo que ya están adelantando el proceso”, explicó el mandatario.

Y es que en el norte de Barranquilla, Gustavo Osorio, alcalde de Pedraza, Magdalena, fue atacado a disparos durante la tarde del jueves 29 de enero, mientras se hallaba en una estación de gasolina, hecho que es materia de investigación.

De acuerdo con la información que se ha conocido, todo ocurrió a las 7:50 de la noche, en la carrera 46 con calle 87, al norte de la capital del Atlántico, cuando se dirigía a una vivienda que tiene en la ciudad. Los criminales que cometieron el atentado iban en una motocicleta por una zona donde está prohibido el parrillero hombre.
Las autoridades en Barranquilla y el Atlántico se encuentran en máxima alerta frente a la seguridad, tras varias amenazas que se han conocido por temas relacionados con la política en esta época electoral.
