Lorena Saray Barrios Lara es la mujer que fue por una fiebre a un centro asistencial de Barranquilla y terminó con sus brazos y piernas amputadas. Esta paciente luchó contra la muerte durante dos meses y la semana anterior salió de la unidad de cuidados intensivos de la Clínica Bonnadona sin sus extremidades.

Barrios es madre de tres hijos y dijo que padece cáncer. Fue a este centro médico por una fiebre tras una quimioterapia, pero cuando despertó, lo peor había ocurrido.
“Yo entré caminando y tenía que salir caminando; es muy difícil para todos. Incluso hay gente que no ha querido venir a verme porque le da dolor verme así. Una situación horrible para todo el mundo. Uno de mis hijos tuvo que salirse de sus estudios para cuidarme a tiempo completo”, dijo.
Tras lo ocurrido, la institución médica emitió un comunicado en el que entregó detalles del caso que causó asombro entre la comunidad. Incluso, llegó a tener el 85 % de probabilidades de morir por las complicaciones de salud.

“El 2 de febrero de 2025, la paciente ingresó al servicio de urgencias presentando fiebre de aproximadamente dos semanas de evolución. Fue valorada de manera inmediata por el equipo médico, diagnosticando neutropenia febril, condición grave que puede presentarse en pacientes con enfermedades oncológicas y que requiere manejo urgente según protocolos médicos establecidos”, dijo la clínica.
Asimismo, señalaron que “durante su evolución clínica, en menos de 48 horas, la paciente presentó choque séptico y falla orgánica múltiple, en el contexto de neutropenia febril y neumonía adquirida en la comunidad, por lo cual requirió traslado y manejo a la unidad de cuidados intensivos de adultos, con soporte ventilatorio y manejo hemodinámico intensivo mediante vasopresores. Las escalas de severidad aplicadas en ese momento indicaban un pronóstico crítico con mortalidad estimada superior al 85 %”.

La institución médica indicó que le brindaron todos los apoyos necesarios para poder salvarla y que nunca hubo una mala práctica.
“La paciente desarrolló alteraciones severas en la perfusión de sus extremidades asociadas a fenómenos de trombosis séptica y a su enfermedad oncológica avanzada. A pesar de las intervenciones médicas realizadas y de los esfuerzos terapéuticos desplegados, esta condición no logró revertirse, por lo cual fue necesario realizar procedimientos de amputación múltiple de extremidades como medida extrema orientada a preservar la vida de la paciente”, concluyeron.
