En Barranquilla y el Atlántico están encendidas las alarmas por los asesinatos que se han registrado durante las últimas semanas. Entre las víctimas se encuentran dos expolicías que fueron asesinados en distintos hechos criminales, los cuales han generado pánico entre la ciudadanía.
El primer caso se registró la noche del viernes 23 de enero, en el municipio de Galapa, donde la víctima iba a bordo de su vehículo cuando fue abordada por sicarios que abrieron fuego en su contra hasta acabar con su vida.
Se trata de Víctor Hugo Acosta Mercado, exmiembro de la Policía Nacional y natural del municipio de Baranoa, quien fue destituido en 2007 de la institución tras ser acusado de los delitos de narcotráfico, extorsión y sicariato.
En 2008, fue capturado por tener nexos con Édgar Ignacio Fierro, alias Don Antonio, quien comandaba el frente José Pablo Díaz del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia.
Asimismo, esta revista pudo establecer que el hoy asesinado había sido mencionado por alias 28 en una declaración de la Fiscalía, la cual terminó en un allanamiento a varios inmuebles de Jorge Luis Alfonso López, en Barranquilla, donde decomisaron 1.200 joyas de oro.


A pesar de que ese proceso no ha avanzado mucho, se conoció que alias 28 ha estado colaborando con las autoridades judiciales en todo el proceso que se está verificando en contra de alias Gatico; sin embargo, aunque ha solicitado protección, no la ha recibido.
El segundo caso se registró la tarde del sábado 24 de enero, en el municipio de Puerto Colombia, donde sicarios asesinaron a dos hombres, entre ellos un expolicía identificado como Erasmo Antonio Viloria Suárez, de 38 años, quien había sido destituido por un presunto caso de abuso sexual con una menor de 14 años.

Viloria Suárez fue capturado y enviado a prisión, pero quedó en libertad. No aceptó los cargos que le formuló la Fiscalía. La otra víctima fue identificada como Hans Acosta Suárez, de 45 años; ambos eran primos.
Los sicarios llegaron hasta donde estaban estas personas y les dispararon en varias oportunidades. Cayeron sin vida al suelo hasta que llegó el equipo de criminalística, que adelantó el proceso de inspección de los cadáveres.
Desde la Policía Metropolitana avanzan en las pesquisas de este caso con el fin de establecer qué fue lo que sucedió.
