Debajo de un colchón, en una habitación de un motel del sur de Bogotá, la Policía encontró dos revólveres durante un operativo de control.
El hallazgo se produjo en un establecimiento que continuaba funcionando pese a tener una orden vigente de suspensión de actividades.
El caso terminó con la captura del administrador y una nueva medida de cierre para el negocio, ubicado en el barrio Venecia, en la localidad de Tunjuelito.

El hallazgo bajo el colchón
Durante la inspección, los uniformados encontraron las dos armas de fuego ocultas debajo de un colchón.
El descubrimiento llevó a la captura en flagrancia del administrador del establecimiento. Se trataba de un hombre de de 41 años.
Además, fue señalado por el presunto delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.
Tanto él como los revólveres quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación para el proceso correspondiente.
Hasta el momento, la información divulgada por las autoridades no permite establecer quién era el propietario de las armas, ni si estas habían sido utilizadas en otros hechos delictivos.
Otro aspecto que llamó la atención de las autoridades fue que el establecimiento continuaba prestando servicios pese a una medida correctiva previa.
Según la información oficial, el motel tenía una orden de suspensión de la actividad económica por tres días. A pesar de esa disposición, el negocio seguía operando cuando se realizó el procedimiento policial.
Tras lo ocurrido, las autoridades ordenaron el cierre del establecimiento durante 90 días, de acuerdo con la información divulgada sobre el operativo.
En operativo de la Policía en un motel del barrio Venecia, localidad de Tunjuelito, fueron hallados dos revólveres ocultos debajo de un colchón. https://t.co/f0wz5K9jDc pic.twitter.com/0mheP4JipL
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 22, 2026
La investigación continúa
El hallazgo de las armas y la captura del administrador quedaron en manos de las autoridades competentes.
Será la investigación la que permita esclarecer la procedencia de los revólveres y determinar las responsabilidades que correspondan.
Por ahora, no se ha informado públicamente si las armas estaban cargadas, si contaban con permiso o si estaban relacionadas con algún otro delito.
El caso ahora está en manos de la Fiscalía, que deberá establecer la procedencia de los dos revólveres y las circunstancias en las que fueron ocultados debajo del colchón.
Mientras avanzan las investigaciones, también queda por esclarecer quién era el propietario de las armas y si tenían alguna relación con otros hechos delictivos.
