Un espacio que presentaba problemas de convivencia y seguridad en el norte de Bogotá fue transformado en una zona con servicios para repartidores y la comunidad.
Se trata del bajo puente de la avenida carrera 9 con calle 109, en Usaquén, cuya recuperación fue liderada por la Alcaldía de Bogotá y entregada el miércoles 21 de octubre.

La recuperación de la 109
La recuperación se desarrolló mediante una alianza entre la Alcaldía de Bogotá, a través del Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP), y Rappi.
La zona intervenida comprende 903 metros cuadrados. Entre sus nuevos servicios se encuentran un Pitstop para repartidores, baños públicos, bicicleteros, estacionamientos para motocicletas y un gimnasio urbano gratuito.
El gimnasio tiene más de 84 metros cuadrados y seis máquinas multifuncionales.
Por su parte, el Pitstop dispone de una zona de descanso, tomacorrientes para recargar dispositivos y dos baños públicos.

También se organizaron espacios de estacionamiento para 24 motocicletas y seis bicicletas, con el propósito de reducir la obstrucción de los andenes y facilitar el tránsito peatonal.
De acuerdo con el Distrito, la inversión privada fue de $1.533 millones.
Esta intervención es la sexta recuperación de un bajo puente durante la administración de Galán y la primera de esta estrategia en la que una empresa privada asume la totalidad de los recursos.
El alcalde Carlos Fernando Galán destacó que el lugar busca organizar el espacio público y permitir que tanto los residentes como los repartidores aprovechen la zona.
“Me alegra mucho acompañar la entrega de este espacio que servirá para organizar el espacio público, para que lo aproveche la comunidad vecina y los repartidores”, señaló el mandatario, según el comunicado publicado por la Alcaldía.
La intervención hace parte de la estrategia ‘Puentes que Unen’, con la que el Distrito busca recuperar y revitalizar espacios que estaban subutilizados.

¿Cómo beneficiará a la localidad?
- Más espacio para caminar: la organización de los estacionamientos para 24 motocicletas y seis bicicletas busca reducir la obstrucción de los andenes y facilitar el paso de los peatones.
- Una zona gratuita para hacer ejercicio: los residentes tendrán un gimnasio al aire libre de más de 84 metros cuadrados, equipado con seis máquinas multifuncionales.
- Mejores condiciones para los repartidores: el Pitstop contará con una zona de descanso, tomacorrientes y baños públicos, para que los trabajadores tengan un lugar adecuado mientras esperan pedidos.
- Medidas para mejorar la seguridad: el proyecto incluye un circuito cerrado de televisión con análisis de video en tiempo real y perifoneo remoto para emitir alertas preventivas.
- Recuperación de un punto deteriorado: la intervención busca cambiar las condiciones de un lugar que registraba hurtos, acumulación de basuras y problemas de convivencia.
La propuesta también tuvo un proceso previo de socialización y pedagogía con la comunidad vecina, según informó el Distrito.
La inversión fue de $1.533 millones, aportados en su totalidad por el sector privado, mediante la alianza entre la Alcaldía y Rappi.
