La jueza de control de garantías de Cúcuta, Heidy Vivian Polanía Franco, quien estuvo envuelta en varias polémicas a lo largo de su vida laboral, fue hallada muerta en su apartamento el 17 de diciembre de 2025.
Sin embargo, un mes después de su muerte, el 18 de enero de 2026, se llevaron a cabo los actos fúnebres de esta mujer luego de que finalizaran los trámites respectivos en el Instituto Nacional de Medicina Legal, según informó el medio La Opinión.

Una vez entregado su cuerpo, sus familiares le dieron el último adiós a la jueza en la iglesia Nuestra Señora de Los Ángeles (La Porciúncula) en Bogotá para posteriormente darle santa sepultura en una bóveda del Cementerio Central.
Hasta el momento, las autoridades forenses no han entregado el dictamen de Medicina Legal sobre las causas exactas del fallecimiento de esta funcionaria, quien fue hallada junto a su hijo de meses de nacido.
Anuar Salín Jure Balaguera, expareja de la jueza, quien se vio junto al ataúd de Vivian Polanía en el día de su entierro, había hablado en días pasados sobre la muerte de la mujer.
En diálogo con el medio local de Cúcuta La Opinión, el hombre aseguró que está pasando por un difícil momento por lo que está ocurriendo con su hijo de tres meses.

Según explicó, al pequeño no lo habían registrado por su condición de prematuro, por lo que, después del fallecimiento de la togada, iba a ser el respectivo procedimiento.
“El 19 de diciembre fui a la Notaría Segunda a registrar al niño, pero me informaron que lo iban a registrar en la clínica Medical Duarte. Allí estaban la madre de Vivian y su hermano. Ellos me ignoraron a mí completamente, como si yo no existiera”, dijo.
Por todo esto, Anuar Salín interpuso una tutela porque consideró que se le estaban vulnerando sus derechos. El caso, de manera inicial, fue asignado a un juzgado penal, lo que le generó desconfianza, ya que consideraba que era competencia de un juzgado de familia.
Hasta el momento, según contó, no sabe nada del paradero de su hijo, por lo que no ha podido verlo.









