La serie de denuncias de abuso sexual en contra de un prestigioso médico urólogo de Medellín ya arrojaron uno de los resultados que antiguas pacientes suyas buscaban: proteger a otras pacientes.
El centro médico en el que el profesional prestaba sus servicios decidió suspenderle las actividades quirúrgicas hasta que este no aclare su situación con las autoridades.
“En Qlub Quirófanos reafirmamos nuestro firme compromiso con la seguridad, el respeto y la integridad de todos nuestros pacientes, profesionales y colaboradores. Contamos con un protocolo de prevención de abusos, un canal de denuncias confidencial y activo, así como un código de conducta aplicable tanto a socios como a no socios que ejercen actividades dentro de nuestras instalaciones”, dijo la entidad por medio de un comunicado.
Además, señaló que si bien no han recibido ninguna queja ni denuncia formal relacionada con hechos ocurridos en sus instalaciones, “en apego a nuestro compromiso preventivo, ético y de mejora continua, hemos decidido realizar una suspensión preventiva de las actividades quirúrgicas del profesional mencionado en recientes publicaciones hasta que cualquier situación relacionada con presunta mala praxis sea aclarada por las instancias correspondientes”.
Qlub Quirófanos aseguró que la decisión obedece “exclusivamente a nuestra política institucional de prevención y resguardo, orientada a proteger la confianza de nuestros pacientes y el adecuado funcionamiento del entorno quirúrgico”.
Las denuncias estallaron el lunes 19 de enero, cuando la concejala de Medellín Camila Gaviria divulgó la situación en sus redes sociales. En diálogo con SEMANA, dijo que “en días pasados una amiga muy cercana me buscó y me contó que había escuchado una publicación acerca de un urólogo que ejerce en una de las clínicas más reconocidas de la ciudad, ella había asistido a esa consulta y que se había sentido muy incómoda, ella tenía un tema relacionado con una infección urinaria y el señor le había hecho un tacto; ella se sintió muy rara”.
Pero no se trataba de un caso aislado. Otras mujeres conocieron sobre lo ocurrido con la amiga de la concejala y terminaron coincidiendo en situaciones similares, lo que se convirtió en una bola de nieve que llevó a un grupo de WhatsApp a otras mujeres hasta sumar, hasta el 19 de enero, unas 25.
“Pasó hace algunos años, ella encontró un caso en redes sociales y dijo: a mí también me pasó con ese mismo doctor. Empezaron a darse cuenta de que más mujeres estaban involucradas, no una, ni dos, ni tres, sino casi 20 o 25 mujeres que han sido capaces de decir qué les pasó, o que probablemente estuvieron siendo presuntamente víctimas de abuso sexual, porque la forma en que el médico las atendió no fue una manera normal a como se acostumbra en esos procedimientos”, describió la concejala.

Lo ocurrido con el médico llegó a la Secretaría de la Mujer de Medellín, donde el caso no solo se calificó de grave, si no que también obligó a que se dispusiera una línea exclusiva para atender a las víctimas.
“Hemos venido recibiendo reportes de mujeres que han sido víctimas de violencia sexual en el marco de la atención por personal médico en una clínica privada de la ciudad. Estos casos los hemos venido atendiendo a través de la línea 123 Mujer Medellín, en articulación con 123 Antioquia, donde las mujeres han sido remitidas a nuestras rutas; sin embargo, por la gravedad y la cantidad de los casos, hemos puesto una línea especial de atención para que todas las mujeres se sientan seguras y puedan recibir la atención necesaria: la línea es 321 467 70 71″, dijo Valeria Molina, secretaria de las Mujeres de la capital antioqueña.
Si viviste una situación de violencia en el contexto de la atención médica, no estás sola. Desde la @AlcaldiadeMed habilitamos un canal único, confidencial y seguro para recibir reportes y activar rutas de atención y acompañamiento.
— Valeria Molina (@Valemogo) January 20, 2026
📞 321 467 70 71 pic.twitter.com/FwtKQoMIkw
En esa línea, las mujeres serán atendidas por duplas psicojurídicas y remitidas a un mecanismo de defensa técnica. “Van a ser acompañadas en todo el proceso judicial para poder hacer que este caso no quede en la impunidad”, agregó la funcionaria, quien además rechazó lo sucedido.
Uno de los casos, ocurridos en su mayoría en citas agendadas de manera privada, con costos superiores a los 400.000 pesos, ya había sido juzgado por el Tribunal de Ética Médica.

SEMANA tuvo acceso a un fallo del 22 de abril de 2024 en el que el juez sexto administrativo del circuito de Medellín declaró nula una sanción de seis meses que había interpuesto el Tribunal de Ética Médica contra el urólogo por hechos similares.
Una paciente, en ese entonces, formuló una queja porque consideró que en una revisión del 30 de septiembre de 2013, el médico “había realizado comportamientos que ofendían su libertad sexual, tales como formular preguntas relativas a sus prácticas sexuales, pedirle que se desvistiera íntegramente, tocar sus pezones para determinar si había sensibilidad y realizar tocamientos al interior de su vagina para producirle orgasmos, lo cual le generó un fuerte impacto y traumatismo”.
Aunque el Tribunal falló el 31 de enero de 2018 contra el urólogo, cuyo nombre SEMANA se abstiene de revelar, por ahora, el juez sexto decidió anularlo porque “los actos acusados, como quiera que se expidieron con absoluta falta de competencia por parte de los tribunales de ética médica”.
Ese, precisamente, es otro de los objetivos de las denunciantes: que haya una justicia efectiva para este tipo de episodios.








