Una investigación del psicólogo japonés Sadahiko Nakajima de la universidad Kwansei Gakuin no solo demostró que los perros y sus dueños sí se parecen, sino que arrojó resultados sobre por qué ocurre esto.
Al parecer, el llamado ‘Efecto de la mera exposición’, o principio de familiaridad, es el causante de que las personas compren o adopten mascotas que tienen pequeños rasgos en común con ellos.
Este fenómeno psicológico se refiere a la preferencia que tiene cada individuo por otras personas, animales u objetos que le resultan familiares. El psicólogo Stanley Coren asegura que este efecto explica por qué hay gente que vota por hijos, esposas o hermanos de políticos reconocidos sin saber sus competencias o el cargo al que aspiran: simplemente les parecen conocidos.
Según el estudio de Nakajima, los ojos son el principal elemento relacionado entre dueños y perros, ya que los participantes en su investigación acertaron la pareja amo-mascota 74% de las veces cuando vieron únicamente la región ocular de ambos. ¿Y tú, qué opinas? ¿Te pareces o no a tu perro?




