La perra estaba tiritando de frío cuando fue encontrada por los alpinitas, quienes apenas la vieron le amarraron una cuerda al cuello para llevarla con ellos y sacarla de ese lugar en el que parecía haberse perdido. Nadie entiende cómo este animal llegó hasta allá.
Aunque la perra, que se presume tiene dos años, parece que estuvo dos semanas en la montaña, jamás sufrió de complicaciones de salud. Afortunadamente está en perfecto estado.

Andrey Orlovskiy, uno de los alpinistas, se quedó con ella en Kislovodsk, Rusia, en donde el veterinario al que fue llevala descartó que tuviera enfermedad alguna por el frío del lugar.

Orlovskiy no pudo quedarse con ella para siempre, pero fue adoptada. Ahora se llama Bonnie y encontró un hogar gracias a que el alpinista puso un mensaje para buscarle hogar a través de las redes sociales.
La vida de Bonnie, ahora está lejos de las montañas y la vive tranquilamente junto a su nueva dueña, llamada Margarita Shovaeva, con quien se lleva de maravilla.

Fotos: upsocl
