Política

Daniel Coronell vs. Atlas: sospechas que no sobreviven al sentido común; por Luis Angel

Esta es la opinión de un experto en manejo de datos.

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1 de marzo de 2026 a las 11:14 a. m.
Luis Angel, experto en manejo de datos.
Luis Angel, experto en manejo de datos. Foto: Suministrada a Semana

Lo mío son los datos y la estrategia. No me gusta escribir contra personas, pero lo que Daniel Coronell viene haciendo contra la encuesta de Atlas es una crítica floja y desproporcionada que busca sembrar dudas con argumentos que se caen por su propio peso.

Respuesta pública de AtlasIntel a las indagaciones de Daniel Coronell sobre la última encuesta

Atlas publicó ayer una encuesta robusta: 6.428 entrevistas presenciales. El resultado no le gustó a varios sectores (especialmente porque Abelardo supera el 30 % y a Claudia López no le va bien). Se activó el libreto de siempre: en vez de debatir resultados, se intenta deslegitimar el instrumento.

El primer relato que se volvió viral difundido por Coronell fue: “Eso no es una encuesta, es un sondeo digital”. Ese argumento se cae solo con mirar la ficha técnica:

Ficha técnica AtlasIntel
Ficha técnica AtlasIntel Foto: Ficha técnica AtlasIntel

En esa misma ficha aparece una nota clave: “Los resultados para la Consulta de Soluciones no están incluidos porque, con 118 respuestas, superarían el 3 pp de margen de error exigido por la ley”.

Y aquí entra el punto central de Coronell: él basa su columna en que “en la pregunta 4 no se incluyó la Consulta de Soluciones”, insinuando sesgo o manipulación. Esa es una duda válida para revisar, pero la conclusión que él sugiere no aguanta lógica básica:

Si la encuesta “no preguntó” por esa consulta, ¿cómo aparecen 118 respuestas asociadas a esa medición?

Las encuestas tienen diseño, cuestionario, campo, tabulación y luego un PDF que resume todo. Ese PDF puede tener errores humanos sin que eso convierta el estudio en “amañado”.

Además, el mismo documento muestra que hay una pregunta posterior (7) condicionada que menciona explícitamente esa consulta, lo que refuerza la hipótesis más simple: hubo un error de edición/diagramación en el PDF, no un fraude:

Pregunta 7 - Evidencia pregunta Consulta de las Soluciones
Pregunta 7 - Evidencia pregunta Consulta de las Soluciones Foto: Captura de pantalla

Aun así, Coronell tituló y empujó la narrativa como “una encuesta amañada”, y dejó un manto de duda sobre Andrei Román, CEO de Atlas. Román publicó un comunicado respondiendo punto por punto, pero Coronell lo descalificó como respuestas “taimadas” y ni siquiera incorporó esa explicación de manera justa en su artículo.

Román, además, aclara cuál fue la pregunta real que se hizo (según su comunicado):

Comunicado Andrei Roman CEO de Atlas
Comunicado Andrei Roman CEO de Atlas Foto: Captura de pantalla

Luego vino el otro frente: el ataque a Yesid Lancheros por explicar cómo se llega a que 118 de 6.428 equivalen a ~1,8 %. Coronell remata con ironía: “así quedó claro que los números no fueron calculados por un experto en estadística”.

Pero ese cálculo no requiere un “experto en estadística”, es aritmética básica. Insinuar incompetencia por eso es puro espectáculo, y más aún si Román ya le contestó ese punto en su comunicado:

Respuesta CEO Atlas
Respuesta CEO Atlas Foto: Captura de pantalla

Conclusión

Coronell está tejiendo un manto de duda porque el resultado no le gustó. Primero, empuja la idea falsa de que esto sería un “sondeo digital”, cuando la ficha técnica dice lo contrario. Luego, toma un posible error de edición en el PDF (plausible en un documento de síntesis) y lo convierte en una acusación de “amaño” que no resiste lógica básica: la opción que afirma “no estar” aparece con 118 respuestas.

Cuando uno hace zoom a los argumentos, no encuentra evidencia sólida de manipulación; encuentra inferencias débiles, ruido, y un intento de instalar desconfianza. Eso se parece más a activismo que a periodismo riguroso.