Se conoció la totalidad del discurso que dio el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, en el relanzamiento del sistema de medios públicos del país, en donde se retoma, entre otros, el nombre insignia de RTVC.
En la intervención, el jefe de Estado dio la orden de desmantelar las estructuras propagandísticas que instauró el anterior gobierno del expresidente Gustavo Petro.

“Queridos compatriotas: A partir de hoy, esta casa vuelve a llamarse RTVC. Me alegra profundamente poder hacer este anuncio aquí, ante ustedes, porque ese nombre pertenece a la historia de los medios públicos colombianos. La televisión llegó a Colombia en 1954 y desde entonces ha acompañado la vida de varias generaciones. Por ella hemos visto elecciones, triunfos deportivos, tragedias nacionales, grandes acontecimientos del mundo, novelas que todavía recordamos y muchas expresiones de cultura”, expresó De La Esprirella.
Y agregó: “Pero también hemos conocido lugares, regiones y formas de vida a las que millones de colombianos difícilmente habrían tenido acceso de otra manera. Uno de los mejores ejemplos de ese servicio público fue la gran campaña de alfabetización adelantada durante el gobierno del presidente Belisario Betancur, cuando se puso en marcha la ‘Campaña Nacional de Instrucción, CAMINA’, para combatir el analfabetismo que todavía afectaba a millones de compatriotas”.
#RTVCVuelve 📡 | En los 22 años de RTVC, el presidente Abelardo de la Espriella destacó el resurgir de la Señal de la Patria y la misión de los medios públicos: formar, alfabetizar y transformar vidas. 🇨🇴✨ ¡La televisión pública vuelve a ser de los colombianos! pic.twitter.com/tLCwfx8rqv
— RTVC Noticias (@RTVCnoticias) October 29, 2026
“RTVC puso sus medios al servicio de esa maravillosa causa, con programas de educación básica y formación para adultos acompañados por cartillas que llegaban a distintos lugares del país. Más de un millón de colombianos concluyeron su ciclo de alfabetización gracias a ese enorme esfuerzo nacional”.
“En esa época aprendimos una lección: cuando un medio público se utiliza bien, puede cambiar para siempre la vida de la gente. Esa es la televisión pública que quiere y necesita la ‘Patria Milagro’. Quiero detenerme justamente en esa palabra: pública. La televisión pública se llama así porque nos pertenece a todos. Se financia con recursos de los colombianos y por eso debe estar al servicio del país entero”, afirmó.
Sumado a ello, indicó: “Debe servir por igual al colombiano que respalda al Gobierno y al que está en la oposición; a quien votó por mí y a quien jamás respaldará mis ideas; a la gran ciudad y al municipio más apartado de la patria. La televisión pública no pertenece al presidente de la República, ni a la ministra de las TIC, ni a la gerente de esta entidad, ni a mi partido político. Es de los colombianos”.
“Por eso debe informar con seriedad, entretener, educar, preservar nuestra memoria nacional, mostrar la cultura colombiana, contar nuestra historia y abrir espacio a las regiones. La televisión pública tampoco puede utilizarse para adoctrinar. Mucho menos cuando quienes están frente a la pantalla son niños y jóvenes. Por eso, en la ‘Patria Milagro’ los medios del Estado no estarán al servicio del wokismo ni de ninguna agenda que pretenda convertir a las perversas concepciones sobre identidad, sexo o género en una verdad oficial financiada con recursos públicos. La televisión pública tampoco puede convertirse en una herramienta de propaganda política”, recalcó en el discurso que dio el jefe de Estado.
#RTVCvuelve 🇨🇴📺 l En el marco de la conmemoración de los 22 años de RTVC, el estratega digital @carlossuarezrojas destacó el renacer de la señal pública en el país y el compromiso de llevar contenidos a cada municipio y departamento de Colombia.
— RTVC Noticias (@RTVCnoticias) October 29, 2026
Suárez enfatizó que la… pic.twitter.com/Mq7PNmNe2q
También expresó: “No fue creada para elogiar al mandatario de turno, atacar a sus contradictores ni convencer a la sociedad de que existe una sola manera aceptable de pensar. Por eso, la principal tarea que le encomendé a la gerente de RTVC es desmontar cualquier estructura que haya puesto a los medios públicos al servicio de intereses políticos y propagandísticos. Quiero que durante mi gobierno un ciudadano pueda ver estos canales y oír las emisoras de la Radio Nacional con la certeza de que la información que recibe no está amañada. Al comenzar esta nueva etapa, tengo la obligación de contarles a mis compatriotas qué se encontró”.
“Durante este año, el régimen corrupto anterior suscribió 1.051 contratos por un valor superior a los cien mil millones de pesos. Solo entre el 6 y 7 de agosto, a pocas horas de que se extinguiera el mandato socialcomunista, se celebraron 87 contratos. Ante una contratación de semejante magnitud al final de una administración, es deber irrenunciable del Gobierno revisar con lupa cada contrato y determinar qué se compró, cuánto costó, para qué sirvió y si el gasto estaba justificado. También se identificaron más de $7.255 millones de pesos asociados a pauta, planes o contenidos digitales mediante instrumentos relacionados con el Ministerio de Educación y el DAPRE”, afirmó.
A renglón seguido indicó: “Parte de esa contratación se ejecutó durante meses del calendario electoral. Esa irregularidad, por supuesto, está siendo examinada con todo el rigor. No voy a anticipar responsabilidades. Esa tarea les corresponde a las autoridades judiciales, disciplinarias y fiscales. Pero tampoco voy a aceptar que la palabra ‘investigación’ se convierta en excusa para guardar silencio. Lo afirmo con toda verticalidad: lo que hemos encontrado en esta entidad es grave y tiene que investigarse hasta el final”.
“El gerente anterior, conocido de autos por su mala conducta frente a las mujeres, celebró un contrato por $11.924 millones para adquirir una unidad móvil, supuestamente destinada a fortalecer la capacidad técnica de la televisión pública. La unidad no cuenta siquiera con la planta eléctrica indispensable para operar. Además, los equipos no cumplen las especificaciones técnicas. Y para cerrar con broche de oro, se advierte un sobrecosto de más de dos mil millones de pesos. Si eso no es corrupción, entonces, ¿qué lo es? Estamos hablando de casi doce mil millones de pesos de los colombianos. Y este es apenas uno de los casos que hoy están bajo revisión”, dijo.
Y anotó: “El país necesita que los organismos de control y la Fiscalía General actúen con la celeridad debida para evitar que el inexorable paso del tiempo termine enterrando los hechos que ya fueron puestos en su conocimiento. Las órdenes de prestación de servicios, de cuyo uso para fines sórdidos hemos venido conociendo tantos detalles, no fueron ajenas a esta entidad”.
“Actualmente se revisan posibles inconsistencias en planillas de seguridad social utilizadas como soporte para autorizar pagos entre 2023 y 2026. Este festín de corrupción dejó una preocupante situación financiera que mi Gobierno tiene que corregir. Al 31 de agosto se reportaba un faltante de más de $86.000 millones frente a los ingresos propios presupuestados y compromisos que superaban en más de $47.000 millones lo efectivamente recibido. La administración anterior se dedicó a organizar conciertos y otro tipo de eventos mientras faltaban recursos para pagar servicios públicos y arrendamientos de las estaciones”, subrayó.
Así mismo recalcó: “Que quede muy claro: ¡ese desgreño se acabó! Señora gerente: la prioridad es garantizar que las señales de televisión y radio funcionen, cumplir las obligaciones laborales y de seguridad social, y proteger la operación de esta entidad. Solo después se decidirá, con responsabilidad y dentro del objeto de RTVC, qué otros gastos pueden asumirse”.
“Permítanme recordar una coincidencia maravillosa con esta nueva etapa. A finales de los años 60, los colombianos llamaban popularmente a esta señal como ‘Teletigre’. Más de medio siglo después, en el Gobierno del Tigre, volverán a rugir la televisión y la radio públicas de Colombia. Hoy encendemos nuevamente el nombre de RTVC en esta casa y en distintos lugares del país. Y quiero que este acto signifique mucho más que iluminar un letrero: debe marcar el comienzo de una etapa distinta. ¡Bienvenida de nuevo, RTVC! ¡Bienvenida la señal de la patria! Porque lo que hizo memoria merece volver”.
“Un cambio de nombre no basta. Esta nueva etapa de RTVC tendrá que demostrarse en la calidad de los contenidos, en la libertad creativa, en la diversidad de las voces y, sobre todo, en lo que los colombianos vuelvan a encontrar cuando enciendan una pantalla o sintonicen una emisora pública”.

“Señal Colombia volverá a darle un lugar central a nuestra historia, a las producciones nacionales, a los contenidos infantiles y juveniles, al deporte, al cine y a la cultura. Canal Institucional, por su parte, deberá acercar el Estado al ciudadano y ayudarle a entender sus derechos, los servicios públicos y las decisiones que de alguna manera afecten su vida”, aseguró.
“También puso de presente en su discurso sobre el renacer de RTVC: “La Radio Nacional recorrerá Colombia llevando información, música, cultura, deporte y las voces regionales. Radiónica deberá ser la casa de nuestros artistas, especialmente de quienes están comenzando y necesitan una oportunidad para que el país conozca su talento. Señal Memoria tiene por delante la restauración de más de dos mil horas de material fílmico y la recuperación de radionovelas y archivos que pertenecen a nuestra historia. RTVC Play debe convertirse en la gran casa gratuita del cine colombiano, poniendo películas clásicas y nuevas producciones nacionales al alcance de todos los compatriotas”.

“Edward Murrow, uno de los grandes periodistas estadounidenses del siglo pasado, afirmaba que la televisión puede enseñar, puede iluminar e incluso inspirar. Durante muchos años, la televisión hizo además algo que hoy parece más difícil: nos reunió. Todos guardamos algún recuerdo de esa televisión compartida: un programa que veíamos con nuestros padres o un gol que celebramos en familia. Colombia necesita reencontrarse en espacios comunes. Tenemos que reconocernos, mirarnos y recordar que, por encima de nuestras diferencias, compartimos una historia y un mismo país. Para eso resurge RTVC: para que Colombia pueda volver a verse, escucharse y reconocerse en su propia voz y en su propia imagen. Hoy, más que nunca, estoy firme por la televisión y la radio públicas y firme por la patria”, puntualizó el presidente De La Espriella.
