El exdirector del Dapre Carlos Ramón González, salpicado por el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y buscado por la Interpol por esos hechos de corrupción dentro del Gobierno, tiene cada vez más complicada su situación judicial en el país.
En las últimas horas se conoció el escrito de acusación en su contra presentado por la Fiscalía ante la Corte Suprema de Justicia. Según el documento, González le habría ordenado a Olmedo López, exdirector de la UNGRD, entregar a los expresidentes del Senado, Iván Name, y de Cámara, Andrés Calle, contratos por más de 60.000 millones de pesos, para el caso de Name, y 10.000 millones para el caso de Calle, para que ayudaran a sacar adelante la agenda del Gobierno en el Congreso, además del dinero en efectivo que les llegó a los excongresistas.
En el documento se reseña que los delitos por los que está siendo investigado González son: cohecho por dar u ofrecer, peculado por apropiación y lavado de activos.
En el archivo, la Fiscalía narra en detalle cómo habría sido la entrega de dinero en efectivo para Name y para Calle a través de la exconsejera presidencial Sandra Ortiz, con el apoyo de Olmedo López y Sneyder Pinilla, exsubdirector de la entidad.

Según la Fiscalía, estos hechos lesionaron los bienes jurídicos de la administración pública y el orden económico social. “La conducta fue desarrollada sin justa causa, esto es, no concurrió causa legal de justificación alguna en el despliegue de los comportamientos y puso en peligro efectivo los bienes jurídicamente tutelados por el Estado de la administración pública y el orden económico social”, determinó el ente acusador.
Para la Fiscalía, González les habría fallado a la sociedad y a los colombianos por haber actuado de esta manera y por tratarse de un funcionario público de gran relevancia sobre las decisiones del país.

“Estas especiales condiciones conllevan un mayor reproche punitivo, como quiera que se defraudaron las expectativas que la sociedad depositó en Carlos Ramón González Merchán como representante y líder de una colectividad política, en el desempeño de uno de los cargos más importantes del país, a tal punto de ser considerado por la opinión pública como la mano derecha del presidente de la República, lo que sin duda representa una distinguida posición en la sociedad colombiana, como mínimo: por su cargo, posición económica y poder político; presupuestos que le exigían mayor cumplimiento y diligencia de sus deberes funcionales”, reseñó la Fiscalía.
Carlos Ramón González actualmente se encuentra en Nicaragua, a pesar de que es buscado por la justicia colombiana para que responda por estos hechos de corrupción.
