Gustavo Bolívar, libretista y exsenador, confirmó que el expresidente Gustavo Petro le pidió alojarlo en su casa. “Ya lo reveló todo el mundo. Yo había mantenido el secreto, como era mi palabra. El expresidente me solicitó que no quería dormir su última noche en el Palacio y que quería estar ahí unos días mientras viajaba y yo le facilité la casa”, aseguró.

En entrevista con SEMANA, el exdirector del Departamento de Prosperidad Social aclaró que no tiene problema en reconocer que el ex jefe de Estado le pidió el favor de que le ayudara a conseguir casa y que él le cedió la suya en la capital del país desde el pasado 6 de agosto.
A la pregunta de si estaba viviendo con él, el excongresista dijo que no entre risas, ya que fue una versión que surgió por un comentario del periodista Felipe Zuleta, en el que dio a entender “que éramos pareja porque dijo que Petro vivía con el que había dicho que lo amaba”.
“No vivo con él. Cuando me avisaron que quería tener un espacio temporal para definir qué iba a hacer, le respondí que sí. Fue el 6 de agosto. Le entregué la casa y me fui a vivir a otro lado, porque resido más en Estados Unidos que en Colombia”, señaló Bolívar.

En la versión del periodista Felipe Zuleta se dijo que el expresidente terminó durmiendo en la casa de Gustavo Bolívar luego de, aparentemente, encontrar a su pareja actual en una situación comprometedora. Sobre esta última versión, el libretista aseguró que le tiene mucho respeto para tocar ese tema.
“Sé más de eso por las redes y por la prensa. Con él siempre hablo de política y ahora hemos tenido más tiempo de hablar. La preocupación mayor de Petro es que el Pacto Histórico se organice para reconquistar la Presidencia en 2030. Nos estamos organizando para las regionales de 2027″, dijo.
Bolívar contó lo que llevó el expresidente a su casas tras salir de la Presidencia. “Llegó con unos cuadros, un televisor y un sofá. Eso es todo lo que tiene el presidente hoy. Un tipo que sale pobre como entró. No tiene dinero y, como entró, salió. Yo recibí su trasteo. De la Casa de Nariño salió para mi vivienda”, señaló.
Al insistirle sobre lo que llevaba el exmandatario, el exdirector del DPS dijo: “Así es, lo digo sinceramente, llegó con eso, yo recibí el trasteo. Por lo que lo conozco tanto, no le gusta ni siquiera la plata. Él ni siquiera sabe manejar un carro, es una chiva, nunca ha conducido. Es desprendido totalmente de todo”.

Las declaraciones de Felipe Zuleta:

Bolívar señalo que “Del 7 de agosto a la fecha han pasado unos días, y él, creo, está pensando en si se queda a vivir en Colombia o si se va por tiempos a otro país. Está resolviendo su vida y le facilité el asunto”.
Por eso el exmandatario pidió permiso al Congreso de la República para salir del país, como debe hacer una persona que deja la Presidencia de la República en su primer año fuera del cargo.
“De la manera más atenta me permito informar que saldré del territorio nacional el día 30 de agosto de 2026 con destino a la Ciudad de México, regresando el día 2 de septiembre de 2026, con motivo de participar en un evento de carácter académico”, dice la carta de Petro al Legislativo.
La misiva fue enviada por Petro al presidente del Senado, Honorio Henríquez, y al secretario general de esa corporación, Diego Alejandro González.
Cabe recordar que Petro vivía en Chía (Cundinamarca), al margen de su estadía en la Casa de Nariño, en Bogotá, pero dado que se separó de Verónica Alcocer, la casa entró en venta. Sobre este hecho específico, su hija Andrea Petro habló en SEMANA.
“Esa casa de Chía está en venta desde hace 10 años. No la han podido vender, pero siempre ha estado a la venta. Avanza el divorcio y ellos (Alcocer y Petro), tienen que separar sus partes”, dijo la hija mayor del hoy exjefe de Estado.
Andrea Petro, quien no tiene filtros para decir las cosas, le contó a este medio que la vivienda no la han podido vender “porque es de Gustavo Petro. Y, segundo, mi papá y Verónica Alcocer están en la lista Ofac, de Estados Unidos. No creo que sea tan fácil hacer un negocio con ellos sobre ese bien que, creo, está considerado dentro de esa lista. No será fácil venderla. Pienso que mi papá se quedará ahí, por lo menos un año más”.
SEMANA le preguntó a Andrea Petro cuál es el precio que el hoy presidente está pidiendo para vender su vivienda y ella respondió: “No tengo la más remota idea, pero esas casas están como en 2.000 o 3.000 millones de pesos. Aunque siguen siendo viviendas de alto valor, se han desvalorizado frente a conjuntos residenciales más modernos construidos en Chía”.
