El presidente Gustavo Petro parece navegar contra la corriente e insiste en defender a los exministros del Interior, Luis Fernando Velasco, y de Hacienda, Ricardo Bonilla, contra quienes hay escandalosos señalamientos de su participación en el entramado de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (UNGRD), según la Fiscalía.
Petro acudió al estado de salud de Ricardo Bonilla, quien tiene 76 años, para defenderlo.

“Es un asesinato meter a Bonilla en una intramural cuando su condición de salud es extremadamente grave”, escribió el presidente en su red social X.
Bonilla sufrió una descompensación horas después de que el Tribunal Superior de Bogotá ordenara su reclusión, pese a que la Fiscalía había solicitado casa por cárcel.
El reconocido economista tiene serios problemas de salud que surgieron tras un ataque isquémico cerebral que sufrió meses atrás.
Según Petro, “los dos exministros no están presos por haberse robado un solo peso, sino porque los acusan de llevar proyectos de los congresistas al Ejecutivo”, enfatizó.
En el caso de Ricardo Bonilla —explicó el presidente—, “ninguno de los proyectos que señalan se cumplió porque yo corté de tajo la financiación de esos proyectos al retirar a Olmedo López, de la dirección de la UNGRD”.

Dijo que “nunca esos proyectos fueron defendidos por Bonilla, sino llevados por la asesora uribista que desde el gobierno de Duque siempre hacía eso. En el segundo caso, el de Invías, que según la Fiscalía correspondería a órdenes de Luis Fernando Velasco, la inmensa mayoría de los proyectos fueron inscritos en el gobierno de Iván Duque, en contravía de lo que ordené, que eran las vías en territorios de conflicto y con alta productividad en cultivos de hoja de coca para transformar económicamente esos territorios y pasar a economías lícitas y las vías campesinas en todo el país”.
Esta no es la primera vez que Petro parece dispuesto a meter las manos al fuego en favor de Bonilla y Velasco.
En una publicación en su cuenta de X, el presidente manifestó que Bonilla es doctor en Economía, profesor de profesión y reiteró su confianza en él.
“Lo conozco de años y sé que es inocente en mi conciencia. No interfiero en la justicia y ella determinará. Se apoyó en el uribismo en el Ministerio y esa fue su ingenuidad”, opinó el jefe de Estado.
La versión del presidente es que su exfuncionario “ha sido extorsionado y es víctima”.

Y agregó: “Sé que lo convierte en el chivo expiatorio cuando impedí cualquier tráfico de influencias de congresistas, porque anulé sus peticiones expulsando al señor Olmedo (López) de la UNGRD por corrupto”.
Petro también cuestionó a la justicia en Colombia: “Mientras los cupos parlamentarios de contratación fueron denunciados por mí y eran centenares, la Fiscalía nunca capturó a ninguno de sus responsables en años pasados. En todos los gobiernos anteriores los usaron. Cuando yo mismo anulé que se siguieran promoviendo en mi Gobierno, entonces ahí sí hay presos”.
Remató: “Es mi Presidencia la que acabó con los cupos corruptos de parlamentarios en el presupuesto nacional”.
La rama Judicial cuestionó la postura del presidente Gustavo Petro a favor de sus exministros Velasco y Bonilla.
