Este lunes 9 de febrero, se conoció el documento que el presidente Gustavo Petro radicó en la Corte Constitucional, en el que hizo una solicitud especial.
El jefe de Estado elevó por escrito una petición urgente a los magistrados de la Corte Constitucional, para que levanten la suspensión de la emergencia económica que su Gobierno había declarado.

“Pero también les escribo desde la responsabilidad concreta de gobernar en medio de una emergencia real, que hoy no admite dilaciones ni lecturas abstractas”, se desprende en uno de los apartes del documento.
Y agrega: “Soy plenamente consciente de que el Decreto Legislativo 1390 de 2025 se encuentra actualmente suspendido por decisión de esa Honorable Corporación, decisión que el Gobierno Nacional ha acatado de manera estricta y sin reservas”.

“Precisamente por respeto a ese control constitucional, y en el marco del diálogo institucional que nos exige la democracia, me permito poner en su consideración hechos nuevos, graves y sobrevinientes, que hoy cambian de manera sustancial la realidad que vive el país. Una emergencia que ya está cobrando vidas”, recalcó el mandatario colombiano.

También indicó en el documento de tres páginas que radicó en la Corte Constitucional: “Desde el momento en que se adoptó la suspensión del decreto hasta hoy, la situación humanitaria se ha agravado de forma acelerada y dolorosa”.

“El Gobierno Nacional trabaja de manera permanente y coordinada con todos sus ministerios y entidades, reunido en el Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, atendiendo una emergencia que ya no es una advertencia futura, sino una tragedia en curso”, recalcó.

Cabe reseñar que el pasado 29 de enero, la Corte Constitucional tomó la determinación de suspender de manera provisional los efectos de la declaratoria de la emergencia económica.

Por último, frente a la decisión del alto tribunal, el presidente arremetió contra los magistrados de la Corte Constitucional: “El magistrado Camargo no cree, pero se va a hacer corresponsable de una crisis fiscal sin necesidad. La opción más sana para Colombia es que los más ricos devuelvan parte de los subsidios entregados para calmar el déficit desatado por un pago a un subsidio a la gasolina innecesario y una insensata política de elevar la tasa de interés real interna para encarecer la deuda y subsidiar más a los más ricos; por eso aumentan sus utilidades en desprecio de la economía del Estado y de la sociedad, y el mecanismo es solo especulativo, y el instrumento es el Banco de la República”.
