Donald Trump recibió a Gustavo Petro en la Casa Blanca este 3 de febrero. Los dos reconocieron que la cita transcurrió con buen ánimo y se trazó la ruta que seguirán para estrechar los lazos entre las dos naciones. Aunque el estadounidense no reveló detalles de lo ocurrido, el colombiano sí entregó la minuta de lo acontecido en la Oficina Oval.
Petro fue acompañado por la ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Yolanda Villavicencio; el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y el embajador en Washington, Daniel García-Peña. Por su parte, Trump estuvo con el vicepresidente J. D. Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio, y el senador Republicano, Bernie Moreno, quien ha sido clave en los temas colombianos que se tratan en la política americana.

Trump se mostró satisfecho por la larga conversación que tuvo con su homólogo latinoamericano: “Él y yo no éramos precisamente los mejores amigos, pero no me ofendí, porque nunca lo había conocido. No lo conocía de nada y nos llevamos muy bien. Estamos trabajando en eso. También estamos trabajando en otras cosas, incluyendo las sanciones, y tuvimos una reunión muy buena. Me pareció estupendo”.
Petro también destacó el encuentro: “La verdad es que me gustan los gringos francos. Que digan lo que sientan. Creo que hubo unas oleadas de desinformación que me aterran. Se pueden crear guerras solo con un titular. Hablamos de problemas concretos y de caminos conjuntos para solucionarlos. Un pacto no es entre iguales, es entre contradictores que pueden encontrar caminos comunes”.
Venezuela fue uno de los ejes centrales de la cita. El colombiano contó desde una rueda de prensa que sentó posición sobre las energías limpias para reactivar esa nación: “Hablé del tema de energías limpias para reactivar a Venezuela. Potenciar el occidente de Venezuela. Una energía que permita que el gas no se queme en las antorchas”, y sugirió una cooperación en materia de seguridad entre los ejércitos colombianos y venezolanos sobre el narcotráfico.
La lucha en contra de las drogas también fue esencial. Estados Unidos cree que los números colombianos son pobres, pero Petro los defendió: “Le dije a Trump que miráramos con científicos que lo que estoy diciendo es verdad. 12 mil hectáreas ya erradicadas de coca, erradicadas definitivamente, de raíz. Que el mismo campesino arranque”.

Colombia llevó peticiones bajo la manga. El jefe de Estado colombiano insistió en la necesidad de la cooperación internacional para esclarecer los hechos de corrupción: “Queremos saber qué pasa con esos archivos de inteligencia y los hacemos públicos, (…), todos los que hicieron soborno de Odebrecht”.
Más allá de las peticiones, el Gobierno Petro tiene claro que el encuentro entre los dos presidentes fortalece una agenda de Estado para abordar los problemas que los divide, principalmente el narcotráfico, Venezuela y los grupos armados ilegales. Hubo optimismo y creen que con la cercanía de los dos gobiernos se podrán tramitar las diferencias a través de canales diplomáticos oficiales, no con intermediarios como se venía haciendo hasta hace poco.







