Salud

Este bebé no es real, pero está salvando vidas en Brasil: la revolución de la neurocirujana que cambia a niños con hidrocefalia

La doctora Giselle Coelho habla con SEMANA sobre cómo la tecnología inmersiva no solo está salvando las vidas de bebés en el Amazonas, sino entrenando a los futuros especialistas.

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17 de marzo de 2026, 6:13 a. m.
El primer bebé simulador diseñado por la neurocirujana pediátrica brasileña Giselle Coelho, pionera en el uso de tecnología inmersiva.
El primer bebé simulador diseñado por la neurocirujana pediátrica brasileña Giselle Coelho, pionera en el uso de tecnología inmersiva. Foto: Carolina Flechas Anzola

Tiene piel, huesos, cerebro, conexiones arteriales, venosas y hasta tumores. Sí, es un “bebé” de piel de silicona, que incluso puede sangrar, y se convirtió en la herramienta clave para la doctora Giselle Coelho, con la que ha salvado a cientos de niños con hidrocefalia y encefalopatías en la región del Amazonas en Brasil.

A simple vista y al verlo en una pantalla, acostado en una cama de cirugía, es tan real que cualquiera piensa que están operando a un recién nacido o un bebé de meses.

Ese ha sido el mayor logro de la doctora Giselle Coelho: que, aunque no es un paciente real, sino un simulador creado por ella —neurocirujana pediátrica brasileña, durante sus años de residencia en la Universidad de Boston del Spaulding Rehabilitation Hospital and Harvard Medical School—, hoy es pionero en el uso de tecnología inmersiva para entrenar a futuros especialistas y llevar neurocirugía de alto nivel a regiones remotas como la Amazonía.

En el evento educativo Medtronic Mind 360, en Sao Paulo (Brasil), la investigadora de la Clínica Mayo en Florida presentó los distintos avances en esta materia: desde el simulador, pasando por hologramas de inmersión, hasta avatares como parte del sistema Jetson Nano con el uso de la IA.

La Amazonía brasileña, una de las regiones más desatendidas en términos de salud especializada, es el laboratorio vivo de este modelo.
La neurocirujana pediátrica Giselle Coelho resalta que basta con el simulador realista y un headset para empezar a capacitar neurocirujanos en cualquier hospital. Foto: Carolina Flechas Anzola

Operar bebés de forma segura

El simulador de bebé creado y diseñado completamente por Coelho le permitió, no solo avanzar más rápidamente en su aprendizaje, “a la hora de operar a los bebés de forma segura”, sino ofrecer una herramienta de neuroendoscopía pediátrica con la que hoy varios futuros especialistas se entrenan.

Ofrece la realidad para el entrenamiento y permite reducir la curva de aprendizaje de una forma segura. Para ser capaz de realizar todos los procedimientos, se necesitan unos diez años de formación sólida. Yo pude entrenarme en tres años. Así que reduje mi curva de aprendizaje de diez años a tres años”, dijo en diálogo con SEMANA.

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Los datos mostrados por Coelho son contundentes respecto a la necesidad de tratar a los bebés con hidrocefalia, una patología cerebral que puede causar daños irreversibles por la acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo en las cavidades del cerebro.

No es un paciente real, sino un simulador creado por la neurocirujana pediátrica brasileña Giselle Coelho.
Con el diseño del bebé simulador la doctora Giselle Coelho logró reducir su curva de aprendizaje de diez a solo tres años. Foto: Carolina Flechas Anzola

Cada año se registran alrededor de 500.000 bebés con hidrocefalia en el mundo, una condición que, sin tratamiento oportuno, puede causar daño cerebral irreversible o la muerte.

Datos de la OMS indican que aproximadamente uno de cada mil bebés nace con hidrocefalia en el mundo, por eso Coelho diseñó este simulador hiperrealista, que permite recrear en un entorno seguro la complejidad de una cirugía en pacientes de pocos meses de vida.

“El futuro de la neurocirugía en bebés es realmente fundamental. Si tenemos 500.000 bebés con hidrocefalia, necesitamos mejorar la atención médica y también la formación de los neurocirujanos para realizar el mejor procedimiento para cada paciente”, señaló la también directora científica de la startup brasileña EDUCSIM.

La razón de enfocarse en la región de Amazonas en Brasil se debe a la falta de acceso y dificultades, por parte de los pobladores, a los servicios de salud, y en donde han logrado operar con un 92 % de éxito a 135 bebés que hoy gozan de buenas condiciones y superaron la hidrocefalia.

Trasladado a la formación de nuevos neurocirujanos, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de quienes nacen con malformaciones cerebrales.
La propuesta de Coelho no solo busca mejorar la atención, sino transformar la forma en que se enseña la neurocirugía pediátrica. Foto: Carolina Flechas Anzola

“Elegimos la región amazónica porque es un área desatendida, con recursos escasos, así que la población necesita recibir mejoras en la atención médica y también en la educación médica. Tenemos hidrocefalia posinfecciosa, hidrocefalia por tumores, hidrocefalia asociada a malformaciones cráneo-faciales. Podemos aplicar este procedimiento a cualquier tipo, digamos así, a cualquier tipo de hidrocefalia. Una tasa de éxito del 92 % en nuestra población en Brasil es realmente alta”, destacó.

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La inmersión con holograma y avatar

Otro de los desarrollos y avances tecnológicos en los que la neurocirujana es pionera, para realizar intervenciones en los pequeños de manera segura, es la combinación de simuladores hiperrealistas, visores de realidad mixta y conexiones remotas con centros de referencia internacional. Todo con el aprovechamiento de la IA en hologramas y avatares que serán un referente en el futuro médico.

En la Amazonía brasileña se aplica el laboratorio vivo de este modelo. Debido a las enormes distancias, el bebé simulador y la tecnología inmersiva permiten que equipos locales se entrenen en procedimientos complejos sin tener que salir de su territorio con la guía y acompañamiento de expertos conectados desde Boston, EE. UU.

El bebé simulador y la tecnología inmersiva permiten que equipos locales se entrenen en procedimientos complejos sin tener que salir de su territorio, mientras reciben guía y acompañamiento de expertos conectados desde ciudades como Boston.
La Amazonía brasileña, una de las regiones más desatendidas en términos de salud especializada, es el laboratorio vivo de este modelo de simulación. Foto: Carolina Flechas Anzola

Bajo la tutoría de su mentor, el doctor Benjamin Warf, de la Universidad de Harvard, Coelho diseñó un avatar y holograma que, con la captura de movimiento y el entrenamiento de modelos de lenguaje con más de 150 preguntas y respuestas específicas, los estudiantes pueden entrenarse y también ver en holograma a Warf, mientras que recorre la sala de cirugía.

“Así que la idea fue capturar sus movimientos y crear su avatar de forma muy fiel, capturando bien cada gesto. El avatar también está equipado con inteligencia artificial y machine learning y, hoy en día, puede hablar en portugués y en inglés”, aseguró.

A través del proyecto NeuroKids, del cual Coelho es mentora, se ha logrado que este tipo de avances en neurocirugía pediátrica llegue a más lugares y el objetivo de la investigadora es que se consolide en los próximos años.

Este avatar puede explicar técnicas, repetir procedimientos y comunicarse en portugués e inglés.
La neurocirujana también trabajó con un avatar quirúrgico desarrollado a partir de la captura de movimientos de su tutor, el reconocido doctor Benjamin Ward. Foto: Carolina Flechas Anzola

Una vida, una futura médica

Fruto de la aplicación de estas tecnologías usadas por la neuróloga, una de las historias que más le impactó y contó a SEMANA fue el caso de una niña de 10 años, de la región amazónica del país, quien fue diagnosticada con encefalopatía frontonasal.

Ante el cuadro delicado que comprometía su nariz y cerebro, Coelho y su equipo lograron practicar y ensayar la operación que cambiaría la vida de la pequeña, con simuladores en 3D y avatares.

“Ella se sentía muy mal por ver su cara afectada y también por el bullying que le hacían, y prefería no salir de su casa. Así que su madre viajó por cuatro días desde Amazonas hasta Sao Paulo para realizarle esta operación que fue todo un éxito”, dijo en el encuentro MedTronic.

La pequeña oriunda de la región del Amazonas sueña con ser médica neurocirujana.
La cirugía exitosa de una niña de 10 años con encefalopatía frontonasal se dio por la simulación previa en un modelo híbrido. Foto: Carolina Flechas Anzola

Tras varias horas de intervención, lograron remover la herniación de tejido cerebral que afectaba su nariz. Meses después, tras la recuperación de la niña, la doctora le quería regalar una peluca para que cubriera su cabeza, a lo que la pequeña le dijo que ya no la necesitaba, pues por el resultado de la cirugía ya no sentía complejos, además de afirmarle a Coelho que en el futuro quiere ser médica como ella.

“Esta niña se inspiró en su enfermedad y en su buen resultado, que se debió básicamente a una buena planificación preoperatoria. Así que se inspiró en su propia historia y ahora ella puede transformar muchas otras vidas e inspirar a otras niñas”, remarcó al asegurar que se necesitan más mujeres en la ciencia.