Las características físicas de las manos tienen mucho qué decir sobre la forma de ser de una persona, sobre el estado psicológico e incluso obre el estado de salud.
De acuerdo con la quilología, que es la ciencia que relaciona la forma de las manos con la personalidad, existen varios tipos. Así, por ejemplo, alguien con una mano de tamaño medio, con palma puntiaguda y dedos delgados, es una persona creativa, imaginativa, sensible, impulsiva, intuitiva y con preferencia por el arte, la música y la literatura.

Si los dedos son largos y puntiagudos, con uñas en forma de almendra, estamos ante una persona de mente abierta, soñadora idealista e inteligente. La parte emocional pesa más que la racional.
En cambio, si las manos son nudosas o filosóficas, de palma ancha y dedos huesudos con las articulaciones bien marcadas, se trata de alguien lógico y racional que emocional y seguro que será una persona reservada, detallista, silenciosa y reflexiva, familiar y de costumbres.
Ahora bien, si es una persona con mucha personalidad, que controla las situaciones más difíciles, es seria, confiable, sensata, trabajadora, estricta y autoritaria, tendrá unas manos con palmas de tamaño mediano y con dedos anchos que terminan de forma recta. Pero, si la palma es corta y ancha con dedos largos, planos y puntiagudos es una persona independiente, con mucha energía, a la que le gusta la acción.

Pero, ¿es posible que las manos, específicamente su olor, permitan revelar el sexo de una persona?
La evidencia apunta a que sí. El olor de la palma de la mano de una persona, en concreto el análisis de sus compuestos aromáticos, puede usarse para predecir su sexo con un precisión superior al 96 por ciento.
Así lo reveló un estudio coordinado por la Universidad de Florida, en Estados Unidos, que publica Plos One, y que analizó los compuestos orgánicos volátiles a través de la espectrometría de masas en las manos de 60 personas, mitad hombres y mitad mujeres, entre los 18 y los 46 años.

De acuerdo con la ciencia, el olor humano es una mezcla compleja de compuestos orgánicos volátiles segregados por el cuerpo en la que influyen la genética, los factores ambientales y las secreciones fisiológicas.
Los volátiles humanos recogidos de la superficie de las palmas de las manos de cada sujeto participante se interpretaron para la clasificación y predicción del sexo.

Los autores identificaron los diferentes componentes de cada muestra e hicieron un análisis estadístico para determinar si podían establecer el sexo del individuo basándose en su perfil de olores.
Y las noticias fueron buenas: el análisis predijo con éxito el sexo de una persona con una tasa de precisión del 96,67 por ciento.
El olor de un individuo se compone de olores primarios, secundarios y terciarios; el primario es estable en el tiempo y distintivo de un individuo.

La persistencia del olor de un individuo en el medioambiente se atribuye al desprendimiento constante de la epidermis de la piel; este proceso deja células epiteliales en el aire, junto con sudor, aceites y otras secreciones glandulares.
Otras investigaciones previas sobre el olor humano indican que los compuestos olfativos también pueden revelar la edad y el grupo racial o étnico de una persona.
Los robos, las agresiones y las violaciones son delitos que a menudo se cometen con las manos, por lo que pueden dejar valiosos rastros en la escena del crimen.

Con una mayor validación, los análisis químicos y estadísticos presentados en este trabajo podrían utilizarse para descubrir muchos detalles sobre un posible agresor únicamente a través de los perfiles del olor de sus manos.
“Este enfoque del análisis de los olores volátiles de las manos puede aplicarse cuando se carece de otras pruebas discriminatorias, como el ADN, y permite diferenciar o caracterizar clases como el sexo, la raza y la edad”, aseguran los autores del estudio.
