En su más reciente columna de opinión, la periodista de SEMANA, Salud Hernández-Mora, analizó la situación de la minería ilegal en el municipio de Ataco y otras zonas del sur del Tolima.


“Es el auténtico oro de sangre, la minería ilegal criminal que llega imponiendo sus leyes delincuenciales que no benefician a las poblaciones y arrasa absolutamente la naturaleza”, afirmó la comunicadora. La periodista indicó que las ganancias producidas por esta actividad benefician a mineros provenientes de distintas regiones del país y a tres disidencias de las Farc que fortalecen sus estructuras en el territorio.
Incursión en el terreno y situación en Ataco
Durante su desplazamiento por carretera desde Ibagué hacia Chaparral, Ataco y Planadas, Hernández-Mora comentó que observó la presencia de grafitis de las facciones guerrilleras y la maquinaria empleada para la extracción.
Según la periodista, la presencia armada se extiende por el área donde se realiza la explotación de oro, brindando protección a los trabajadores foráneos que llegan desde departamentos como Cauca, Chocó y Antioquia.
La comunicadora señaló que la actividad afecta la cuenca de los ríos Ataco y Saldaña, donde se aprecian acumulaciones de arena y campamentos a lo largo de los 57 kilómetros que separan a Ataco de Planadas.
Cifras económicas e impacto institucional
En su columna, Hernández-Mora detalló el cálculo de la producción de oro en los entables mineros instalados en la zona. Cada entable produce aproximadamente 3.600 gramos de oro cada 16 días, lo que representa una producción mensual superior a los 60.000 gramos, valorados en más de 20.000 millones de pesos en el mercado.
Al año, el monto total supera los 200.000 millones de pesos, de los cuales las estructuras armadas obtienen entre el 10 % y el 15 % mediante cobros a la producción. “Las ganancias son fabulosas y están permitiendo que se fortalezcan las Farc de Mordisco con el Jerónimo Galeano, las de Calarcá y la Nueva Marquetalia”, explicó sobre el flujo de dinero.
La afluencia de trabajadores de otras regiones modificó el panorama del municipio de Ataco, aumentando las cifras de homicidios de dos en el año 2025 a 27 en lo corrido de 2026.
El hospital público del municipio pasó de atender un promedio de 50 habitantes locales a más de 200 personas foráneas, muchas de ellas por accidentes de tránsito y consultas médicas diversas. Hernández-Mora mencionó que durante la administración anterior se solicitaron operaciones militares para recuperar el control territorial en Ataco y proteger el río Saldaña, sin que se ejecutara dicha intervención.
La posición del municipio de Planadas
En contraste con la situación observada en Ataco, la periodista destacó la decisión tomada en el municipio de Planadas para imponer restricciones a la minería ilegal dentro de sus límites geográficos.
Planadas se consolida como el primer productor de café en el departamento del Tolima y el tercero a nivel nacional, por lo que su comunidad optó por mantener su vocación agrícola tradicional.

Líderes locales explicaron que la decisión de rechazar la minería buscaba evitar la alteración del orden público y el deterioro de los ríos observado en municipios vecinos.
“Pretendieron comprarme, me buscaban todo el tiempo y nunca lo acepté porque creo que Planadas ha vivido tanto conflicto que merece seguir viviendo en paz”, citó la periodista sobre las declaraciones de la dirigencia local. Los representantes del municipio indicaron que se requiere el respaldo del Gobierno departamental y del Gobierno nacional para sostener esta postura frente a los grupos armados.
Finalmente, se señaló que las autoridades del Tolima adelantan acciones conjuntas con el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella para intervenir la minería ilegal y restablecer el control territorial en la zona.
