Salud Hernández-Mora llegó hasta la ciudad de Santa Marta y mostró la delicada situación que se vive por cuenta de la basura en el mar, una problemática que ha ido en aumento con los años.

“Es la bahía más linda de América Latina, pero no les importa llenarla de basura y de aguas negras”, comentó.
La periodista habló con Luis Guillermo Rodríguez, fotógrafo ambiental, quien señaló que la situación se ha venido presentando desde hace varias décadas, pues ha crecido al mismo tiempo que la capital del Magdalena.
Según dijo, han existido muchas acciones correctivas, pero todavía no se ha llegado a la raíz del problema. “Esto no ha cambiado en nada después de 30 años”, comentó.

Las imágenes son desoladoras: aguas negras y grandes cantidades de basura. El punto más complejo es el río Manzanares, que se extiende por varios barrios de la ciudad y vierte su caudal en las playas.
José Luis Romero, representante legal de Los Carperos, recuerda cómo las cosas han ido cambiando desde que él era un niño y jugaba con sus amigos en el río. “Eran aguas cristalinas”, mencionó.
“Fue cuando comenzó a poblarse la ribera del río que empezó a afectarse. Todo el mundo entonces ya descarga al río. (…) Si usted tiene un colchón viejo en su casa, le paga a un carretillero para que se lo bote y él se lo pone en una esquina; cuando viene el invierno, todo eso lo arrastran las corrientes y llega al mar”, agregó.

Por lo mismo, destacó que también hay un gran problema de concientización entre los habitantes de Santa Marta y los turistas que día a día llegan a la ciudad.
El fotógrafo Rodríguez, por su parte, mencionó el poco sentido de pertenencia que hay entre los samarios, que utilizan el río como un punto de acopio de basuras.
“Cuando vienen las crecientes, lo ven como el camión de basura que se lo lleva todo. Entonces es un problema que no es fácil de atacar porque toca cambiar la mentalidad del samario”, expresó.

Desechos de todo tipo se observan en las imágenes mostradas por Salud Hernández-Mora. Esto es lo que finalmente termina en el agua por toneladas: “Es lo que todo el mundo bota, importándole un pimiento la naturaleza”.
“¿Tiene solución? Mientras que los dirigentes de esta ciudad no quieran de verdad cambiar el rumbo, no hay nada que hacer. ¿Lo único? Pañitos de agua tibia”, complementó.
