En las últimas horas, el presidente Gustavo Petro convocó la presentación de una “demanda penal” contra el magistrado del Consejo de Estado, Juan Enrique Bedoya, que suspendió de manera provisional los efectos del decreto que ordenaba el traslado de 25 billones de pesos de los fondos de pensiones privados a Colpensiones.
Tras lo anterior, el Consejo de Estado emitió un comunicado este martes 12 de mayo en el que calificó de “incendiaria” la demanda que pidió el presidente Petro contra el togado. Para el alto tribunal, “el tono incendiario del primer mandatario no amerita ni justifica una respuesta en similar sentido”.

En El Debate de SEMANA, Wilson Ruíz, exministro de Justicia, dijo qué hay detrás de la arremetida del presidente Petro a pocos días de culminar su mandato.

“Considero que simplemente se siente acorralado, es un desespero que tiene en estos momentos, porque ya está terminando este Gobierno y, pues, el famoso cambio del que hablaba, todo lo contrario, ha sido un fracaso. Otra cosa muy importante. No podemos olvidar que el Consejo de Estado es la instancia máxima en la jurisdicción contenciosa administrativa; no solamente es un órgano consultor”, dijo Ruiz en El Debate.
El exministro de Justicia también dijo que conoció parte del documento con el que el Gobierno Petro busca convocar a una Asamblea Constituyente y allí, según dijo, se busca eliminar al Consejo de Estado.
“O sea, están justificando para poder hacerlo más adelante. Eso es muy grave; con este tipo de advertencias contra magistrados es muy grave y es muy grave el mensaje. Van a aumentar la presión política contra las Cortes y además van a trasladar al escenario público una pelea institucional que debería darse únicamente en el territorio jurídico”, agregó Ruíz.
Ruiz también dijo enfáticamente en El Debate que el presidente Petro debe comportarse como el jefe de Estado que es y evitar ese tipo de ataques contra el alto tribunal.
“Él sabe perfectamente el poder que tienen sus palabras. Es que no es un ciudadano cualquiera opinando en redes sociales. Es el jefe de Estado hablando contra quienes tienen la función constitucional de controlarlo. Y ahora, si eso es un gerente, imagínese un ambiente de intimidación institucional muy peligroso. Aquí hay una estrategia política muy clara, que es convertir a las cortes en adversarias del Gobierno para alimentar ese discurso de que no lo dejan gobernar”, señaló el exministro de Justicia.
