EL DEBATE

La reacción de Miguel Uribe Londoño al ver que María Claudia Tarazona, su nuera, no lo apoya rumbo a las elecciones

El padre de Miguel Uribe Turbay se refirió a la decisión de ella de apoyar a la senadora Paloma Valencia.

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11 de mayo de 2026 a las 3:54 p. m.
Miguel Uribe Londoño, candidato presidencial, el 11 de mayo de 2026 en las instalaciones de SEMANA, en Bogotá
Miguel Uribe Londoño, candidato presidencial, el 11 de mayo de 2026 en las instalaciones de SEMANA, en Bogotá Foto: GUILLERMO TORRES REINA / SEMANA

SEMANA: Quiero iniciar esta entrevista a Miguel preguntándole por María Claudia Tarazona, la esposa de Miguel Uribe Turbay, quien ha anunciado en las últimas horas que va a apoyar a Paloma Valencia, la candidata presidencial del Centro Democrático. ¿Qué opina usted de que María Claudia Tarazona apoye a Paloma Valencia?

Miguel Uribe Londoño (M. U. L.): Que María Claudia es libre de apoyar a quien quiera. Tendremos cosas que comentar sobre lo que significa y es Paloma Valencia y es el Centro Democrático hoy en día y Álvaro Uribe. Pero ella es libre y tomó esa decisión. Ya, eso es lo que tengo que opinar al respecto de su decisión, que fue esa. ¿Qué pasa? El papá de Miguel soy yo.

Yo estoy en esto por amor a Colombia, por lo que era Miguel, por su causa. Miguel murió, Miguel dio la vida por Colombia porque él sabía que estaba en peligro. Y aun así no se guardó nada porque, como él decía, ni los principios ni los valores se negocian nunca, ni en política ni en ningún caso.

Y él no podía parar de hablar y decir la verdad, de decirle a los colombianos lo que estaba pasando, poniendo en evidencia a Petro, a la falsa paz total de Petro, que fue la que lo mató a él al final o en el fondo fue lo que lo mató, la paz total. Entonces, yo llevo el legado de Miguel, lo llevaré hasta el fin de mis días, hasta el fin de nuestros días.

Eso no nos lo quita nadie, eso no nos lo puede refutar nadie; la tristeza la tenemos nosotros. Él y yo éramos uno solo, ¿por qué traje hoy otra vez este libro aquí contigo?

Porque aquí dice, aquí habla él muy bien de lo que era su papá para él, de lo que de la influencia de mi papá, la injusticia contra mi papá, otro tema bien importante, la importancia del nombre y la reputación de una persona, cómo hablaba de lo que a nosotros nos había costado recuperar, situación mía y por fin lo habíamos hecho después de 2000, después de esa tragedia que tuvimos en 2000 y que nos tocó vivir, que fue para él muy, muy dolorosa también.

Entonces, los colombianos, saben, yo estoy con las familias de los colombianos, con las víctimas, con quererles arreglar sus problemas y seguiré con las banderas y el legado de Miguel. Eso a mí no me lo quita nadie. Los colombianos, yo los dejo que escojan y resuelvan a quién van, a quién llevan las banderas de Miguel. Yo soy el que ha tenido el dolor. Yo, pues, lloro, yo lloro todos los días pensando en mi hijo, yo lloro todos los días pensando en las víctimas de Colombia.

Cada día somos más, cada día hay más padres enterrando a sus hijos, cada día hay más hijos enterrando a sus padres y por eso es lo que yo estoy trabajando y especialmente por la reconciliación de Colombia. Y eso es lo que yo llevo en mi corazón y en mi alma y por eso trabajo todos los días y vuelvo y repito, lo llevaremos hasta el final, eso no nos lo puede quitar nadie.

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Vea la entrevista completa con Miguel Uribe Londoño:

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SEMANA: Sí, pero uno sí se pregunta por qué entonces María Claudia no lo apoyó a usted. Usted es el suegro de ella, usted es el papá de Miguel, usted es el abuelo de Alejandro, ¿por qué no lo apoyó usted?

M. U. L.: ¿Sabes qué creo yo? Que Paloma y Álvaro Uribe la están instrumentalizando y la están usando y la metieron en una cosa en la que ella no pertenece. Ella no puede estar al lado de Paloma y de Álvaro Uribe con lo que le hicieron a Miguel.

Paloma atacó a Miguel, Paloma insultó a Miguel, Paloma, empecemos desde octubre de 2024, desde las encuestas, desde aquella primera encuesta que salió donde Miguel iba delante de ellas; se le volvió a Miguel la vida imposible con Paloma Valencia de ahí para adelante. Ella tuvo una entrevista en noviembre de 2024; es vergonzoso lo que dijo de él. Luego eso continuó después de la reunión que hubo en Medellín.

En Medellín, Miguel estaba en una campaña y estaba en una contienda donde había sido aceptado, así como estuve yo, donde fuimos aceptados, donde él fue aceptado y estaba haciendo lo que le tocaba hacer, que era que los colombianos lo conocieran, que conocieran lo que él pensaba, que él iba a ganar, por supuesto.

Y esa reunión que hizo en Medellín en abril de 2000 del año pasado en la Plaza Mayor, donde hubo 8000 personas, después de la que había hecho ya en el Parque de las Flores, en el Palacio de los Deportes aquí en Bogotá.

Eso fue un éxito total, eso mostró que el 80 % del Centro Democrático estaba con él, que los congresistas estaban con él, que Medellín y Antioquia estaban con él, pues es que Miguel prácticamente era local porque yo soy paisa y toda la vida lo eduqué y lo llevé a Medellín para que sintiera, pues, su mitad; la mitad de su sangre es paisa, pues él estaba allá. ¿Y quién dijo miedo? Eso arrancó Paloma a atacar a Miguel.

“Miguel tiene comportamiento mafioso. A Miguel lo están financiando los paramilitares”. Hasta allá llegamos. Esa es la que hoy es candidata. Y esa es la que hoy escribe un trino diciendo: “Bienvenidos, Miguel, era mi amigo.” Miguel no era su amigo. Miguel se murió atormentado por ellas.

Y por ella, especialmente, por lo que le habían dicho, porque Miguel, precisamente lo que estoy hablando aquí de la importancia del nombre, lo que Miguel pensaba del nombre y lo que Miguel les respetaba a ellas, pues Miguel no aceptaba que lo trataran de esa manera y además Álvaro Uribe, en silencio, cobardemente en silencio, no fue capaz de defenderlo. Y hoy él es el que está detrás de todo eso.

Él con Paloma están detrás de esto; creen que esto que hizo María Claudia, donde creo que la enredaron, creo que eso no debería haber pasado así, pero no importa, no importa, yo no estoy aquí para quejarme de ella. Estoy aquí para hablarte de Miguel, de nosotros, de Colombia entera, de las víctimas, de lo que ya te digo y que Colombia sepa que Paloma Valencia está haciendo mal uso del nombre de Miguel. Miguel no estaría hoy en el Centro Democrático, como ella dice. Miguel no podría estar en el Centro Democrático, imposible.

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Porque Miguel no estaría con todo ese paquete de politiquería corrupta que hoy está con Paloma; Miguel jamás hubiera negociado sus principios y sus valores. Entonces, está mal eso que ella hoy viene a reclamar, y está leyendo mal y, además, cuando dice que gracias por las banderas, las banderas no han sido entregadas a Paloma Valencia en ningún caso. Eso no es así.

SEMANA: ¿A usted le duele que María Claudia Tarazona esté hoy con Paloma Valencia?

M. U. L.: Pues claro que me da dolor, me da dolor porque María Claudia sabe lo que Miguel sufrió. Ella convivía con él, ella estaba con él todos los días. Ella sabe lo que Miguel pensaba. De manera que si Paloma se portó muy bien el 7 de junio, cuando estuvo en la clínica hasta las 9 de la mañana del amanecer del 8, pues era lo menos que podía hacer. Pero yo creo que ella no debería olvidarse de ese pasado, de lo que le hicieron a Miguel.

Ella sabe lo que a Miguel le dolía el tema, pero yo no quiero enfrentarme con ella, ni más faltaba; ella es la mamá de Alejandro, ella era la esposa de Miguel. No, aquí se trata de separar el tema en dos. Ella, por un lado, lo que ella hizo y, por el otro lado, los que son responsables de lo que aquí está pasando, de dividir las familias colombianas, de ponernos a pelear, de una guerra, que son Álvaro Uribe y Paloma.

Nosotros necesitamos reconciliación y esa derecha de Uribe y Paloma no es la que Colombia necesita y aquí una vez más lo están demostrando porque él ha tratado de usar el nombre de Miguel. ¿Después de qué? De que no lo defendió, de que lo regañó. Es más, en privado él también lo regañó, que por esa reunión de Medellín, que porque habían ido unos buses, que porque la gente de El Retiro se había trasladado a Medellín en bus, que se iban a trasladar.

Yo creo que en estas reuniones que ellos han hecho y que ha hecho Paloma, ha habido buses por montones en todas partes y lo llamó la vieja política. Bueno, en fin, Miguel era un hombre respetuoso, honorable, decente, un muchacho que se formó para eso, un muchacho que le dio todo al Centro Democrático en 2022 cuando fue su gran líder. Y lo único que recibió eran ataques.

Él tuvo un enfrentamiento muy grande con Vallejo en mayo del año pasado, donde le cantó la tabla a Vallejo porque Vallejo (Gabriel) fue otro que también lo atacó. Allá no hicieron sino atacar a Miguel. Luego a mí me reciben y también me atacan y me hacen la vida muy difícil, pero yo me quedé.

Hice lo mismo que Miguel. Buen comportamiento, educación, elegancia, buen trato; simplemente, cuando dije ahí que la encuesta debía ser publicable, que debería medir la intención de voto, que debería ser auditable y que debería cumplir la ley colombiana, dijo miedo, que fue lo que después le pasó a María Fernanda Cabal, que también parece que le hicieron trampa. Entonces acabaron expulsándome injustamente donde estaban expulsando a Miguel.

Porque estaba claro que quien yo estaba llevaba el legado de Miguel y las banderas de Miguel para que hoy aprovechen una circunstancia única, individual, una decisión individual donde seguramente la han, quién sabe qué le han dicho, a que cuando la invitaron, quién sabe, yo no sé.

SEMANA: Usted dice que la enredaron…

M. U. L.: Yo sí creo y cómo instrumentalizan a tanta gente en Colombia, cómo han enredado a tantas familias, cómo están dividiendo al país porque ellos no están uniendo.

SEMANA: ¿Quién debe enarbolar las banderas de Miguel Uribe Turbay? Usted es el papá de Miguel Uribe Turbay; ella es la esposa de Miguel Uribe Turbay. El legado de Miguel Uribe Turbay va a estar en manos de Paloma Valencia, ¿no debería estar en manos de usted, que es el padre?

M. U. L.: Total, en manos mías como ha estado desde el día uno porque, inclusive, cuando yo entré al Centro Democrático, lo hice de común acuerdo con ella y ella lo ha dicho en varias ocasiones; hoy mismo, hoy mismo lo dijo. Dijo: “Las banderas de Miguel las lleva su papá”. Él mismo lo dijo. Entonces, Paloma Valencia no sabe leer, Paloma Valencia no sabe escuchar.

Paloma Valencia está abusando de lo que oyó y entonces escribió un trino diciendo que gracias, María Claudia, por entregarme las banderas de Miguel. No, no, en absoluto. Las banderas de Miguel Uribe y su hijo no pueden estar en manos de Paloma Valencia. María Claudia no se las entregó porque ella no se las podía entregar porque ya previamente me las había entregado; las tenía yo porque yo soy el papá. Yo soy el papá de Miguel.

La persona más importante que había para Miguel era su hijo, sin duda alguna. Y es más, el día que nació, yo tengo una anécdota muy bonita. Como yo me la dediqué a Miguel, yo le di mi vida toda a Miguel para formar a ese hombre, de quien me siento orgulloso, y Colombia tuvo un gran hombre, que era un líder que profesaba la libertad, la integridad y que quería servir a este país y que lo quería enormemente.

El día que nació Alejandro, me escribe y me dice: “Papá, ahora sí te entiendo. Ahora sí entiendo lo que es ser papá y lo que has vivido por mí y ahora comprendo un montón de cosas de las decisiones que tú has tomado en la vida frente a mí”. Luego, la persona más importante en la vida que había para Miguel era yo. Miguel vivía pendiente de mí a toda hora.

A la misma María Claudia vivía llamándola a decir: “Que hablaste con mi papá, ya lo llamaste, ya sabes qué está haciendo”; él siempre estaba pendiente. Repito, en varias veces al día me escribía: “Te quiero mucho, papá”. Cuando nos montábamos en el carro, me cogía de la mano. Mi Miguel vivía muy preocupado porque él pensaba que el daño se lo iban a hacer conmigo. “Papá, te tienes que cuidar. Papá, te van a matar. Papá, nos están persiguiendo”.

Cuando yo le acepté a Uribe, cuando le aceptamos a Uribe su invitación, es bueno recordarla porque hay veces que se cuentan historias que no son.

Es bueno recordar que el 17 de agosto el expresidente Uribe me llamó a mí muy temprano, a decirme que nos invitaba a la familia y me llamó a mí, no a ella. Voy a invitar a la familia, ¿te parece bien que invite a la familia de Miguel para que ponga un quinto precandidato?

Le dije: “Sí, me parece bien”. Entonces hizo una reunión pública con los precandidatos, con Vallejo, con todo el que se quiso conectar y dijo: “Voy a invitar a la familia de Miguel a que ponga el quinto precandidato, pónganse de acuerdo con él, hablen con él; el lunes será de fiesta, pónganse de acuerdo con la agenda de él y resuelvan” y escójanlo antes del 15 de septiembre.

Y yo hablé con María Claudia, hablé con Delia, con María Carolina, pero con María Claudia acordamos que el que iba a ser era yo. Y el 22 de agosto por la mañana, que Uribe se reúne con los precandidatos y con Vallejo y con otras personas que invitó, María Claudia estaba en Estados Unidos, y la llamaron a ella y ella confirmó que estaba de acuerdo.

SEMANA: El anuncio de María Claudia Tarazona de apoyar a Paloma Valencia lo tomó por sorpresa. ¿Usted sabía, usted se lo olía, como se dice, en política?

M. U. L.: No me preocupan las cosas que no están bajo mi control.

Nunca he entendido por qué María Claudia en estos meses de este año no ha estado al lado mío públicamente en la campaña; eso no lo he entendido, aunque el 28 de enero, el día que Miguel cumplió 40 años, otra vez hizo un discurso muy bonito y era un homenaje que me hizo ese día a mí delante de 100 personas, volvió a decir que el que representa políticamente a Miguel es su papá y volvió a hablar y contó un cuento, una cosa que me llama mucho la atención.

La relación que Miguel tenía con su hijo, que Miguel y mi marido tenían o Miguel, su hijo, tenía con su papá, rompió el algoritmo de lo que es una relación entre un padre y un hijo. Ella destacó y hubo 100 personas que vieron, que saben lo que ella dijo en aquel evento y así lo ha dicho muchas veces, entonces, pues no había hecho ni una cosa ni la otra.

SEMANA: ¿Qué le quiere decir hoy a María Claudia Tarazona?

M. U. L.: No, ella sabe que todo lo que yo estoy diciendo aquí es verdad, ¿cuál es la relación con mi hijo? Que ella dijo que las banderas de Miguel las llevo yo. Y eso es lo importante para que a los colombianos les quede claro; es la verdad.

Lo demás de lo que ha dicho Paloma hoy no es cierto, pero esos son ellos. El comportamiento de Paloma Valencia y de Álvaro Uribe no es correcto. No es lo que los colombianos creemos. No están actuando bien porque hace rato deberían haber dejado de usar a Miguel.

Porque es que con Miguel no se portaron bien, es que eso de que digan ahora que Miguel hubiera querido el candidato del Centro Democrático, no, no, no se puede afirmar que si Miguel hubiera perdido la candidatura, entonces estaría apoyando a Paloma. Eso es una falacia.

SEMANA: Paloma Valencia dice hoy que Miguel Uribe Turbay fue un competidor respetuoso, como pocos. Pero es de público conocimiento que cuando Miguel Uribe Turbay competía con Paloma Valencia, con María Fernanda Cabal por la precandidatura, Paloma Valencia lo cuestionaba. Decía, por ejemplo, que Miguel no representaba el uribismo.

M. U. L.: Qué bueno que lo estás afirmando tú, eso es lo que yo estoy diciendo. Porque ellas, además, ahí me hiciste acordar de otra anécdota importante. Uribe, Álvaro Uribe seguramente decía en 2020 que su partido en Bogotá no tiene mayor. Y el primero de diciembre de 2020 me llama a mí pasadas las 6:30 de la mañana y me dice: “Mi querido, muy especial”, que yo siempre había sido amable con él, que esto, que aquello, que le había ayudado en el Centro Democrático, y me dice que quiere que me llama para informarme que quiere invitar a mi hijo Miguel para que un año más tarde encabece la lista del Centro Democrático al Senado. ¿Para qué lo hizo?

Pues eso lo hizo para que yo le ayudara con Miguel, a que Miguel aceptara, porque en aquel momento el prestigio de Álvaro Uribe no era que estuviera volando y además en Bogotá no había uribismo. Y en Bogotá había un ambiente más bien antiuribista. Ese día estaba yo en Medellín en el trabajo de mis empresas, regresé a Bogotá por la noche y me reuní con Miguel y María Claudia.

Hicimos un análisis largo donde más que todo habló Miguel. Y Miguel hizo un análisis de la política como estaba en Bogotá. Y esa no fue una decisión fácil. Al día siguiente yo le comuniqué y ya Miguel le habló con él, le dijo que él estaba en Harvard y que lo esperaba un año. Esto va a empatar con lo de Paloma, ¿en qué sentido? En que después ellas las tres decían: “Es que nosotros llevamos 12 años aquí, entonces vamos primero”. Eso no es un partido; un partido no puede trabajar así.

Y así están manejando el Centro Democrático porque allá niegan avales, allá castigan al que no sigue a fulano de tal; en fin, eso es un desastre. De esa forma como repartieron los avales, inclusive a muchos amigos de Miguel y a amigos míos les negaron el aval el año pasado.

Inclusive llegaron a decir que Miguel había votado sí en el referendo, cosa que no es verdad. O sea, armaron toda clase de cuentos y de rumores en contra de Miguel sin que ninguno fuera verdad. Hicieron todo lo posible y Álvaro Uribe sacó por allá un comunicado como faltando 8 días para la inscripción y dijo: “Yo di mi palabra y yo la cumplo”. Y le cumplió a Miguel.

Miguel estaba terminando todavía su maestría en la Universidad de Harvard y le cumplió, pero Miguel llegó invitado por el dueño, o sea, por encima de ellas. Y Miguel fue leal hasta el último día. Y además, Miguel no tenía por qué estar en ese parque; Miguel iba ganando, Miguel iba a ser el candidato del partido.

Y resulta que ante la molestia de estas señoras, de Paloma y las otras dos compañeras, en que además en mayo había hecho una reunión en recinto cerrado en Ibagué muy exitosa. Y ya estábamos programando una en Pereira para el mes de junio. Él lo llamó a decirle: “Miguel, es que hay que salir de esa la calle, no más recinto cerrado”. Él se dejó influenciar por ellos porque él quería mantenerlas a ellas. Yo no sé qué era lo que él quería.

SEMANA: ¿Hubo como una presión para Miguel Uribe, su hijo?

M. U. L.: En contra de que Uribe no rechazó, que también se las aceptó. Entonces, de llevarlo a que saliera a la calle, no importa. Lo que yo quiero decir es sobre ese específico trino hoy de Paloma. Eso no tiene, eso no tiene ningún fundamento, eso es todo mentira. Eso es un castillo de arena que no tiene cimientos porque así no se formó la amistad de ellos. Ellos maltratarán mucho a Miguel.

SEMANA: ¿Usted hoy qué le quiere decir a Paloma Valencia cuando recibe el apoyo de María Claudia?

M. U. L.: Lo que debía estar diciendo es ofrecerle disculpas públicas a Miguel porque lo trató y todo lo que le dijo cada vez que se molestó con él, inclusive ese trino que pusieron exactamente después de Medellín, de esa reunión en Medellín, que creo que lo borraste, decía que Miguel tenía un comportamiento mafioso, que de dónde sacaba el dinero, y Miguel les explicó muy claro de mi familia y de mi papá y ellos saben los empresarios que lo estaban apoyando porque ya se quejaban mucho de eso, de que a Miguel lo apoyaban y a ella, no, que seguramente sí las apoyaban.

Lo que pasa es que recibían el dinero y lo guardaban. Pero Miguel sí se lo gastaba porque Miguel no tenía por qué recibir dinero para guardar. Entonces, hoy le deberías estar ofreciendo excusas en público y a mí también, pero no me importa. Eso es lo que tú me pides que le diga, le digo. Y que no uses más a Miguel, que Miguel no era tan gran amigo tuyo como tú dices porque tú no lo apreciabas, tú despreciabas a Miguel, Paloma.

SEMANA: Un mensaje para Álvaro Uribe, para el expresidente Uribe, ¿qué le quiere decir?

M. U. L.: Igual que deje de instrumentalizar a la gente, que no use más, que no divida más, que lo que necesitamos es unión y necesitamos reconciliación. Es el típico caso de que están usando una familia, están tratando de dividir a la familia Uribe Londoño y Uribe Tarazona, nos están tratando de separar a Delia, a mí de María Claudia y de sus hijas y eso no debe ser así.

Están haciendo algo como que no, eso no huele bien. Y no lo van a lograr. Sus compañeros, yo no voy a poner nombres aquí, pero sus grandes amigos de él, que eran representantes y senadores, decían: “Es que Miguel todos los días nos decía el problema que tenía con ellas”. Entonces, hoy que no se venga a decir que eso era un jardín de rosas; eso era un problema que había allí.

Seguramente dijeron: “Ahora sí salimos de este problema” y resulta que el problema se les volvió a aparecer cuando Álvaro Uribe me invita a mí, que intentaron mucho también que no pasara eso o que me echara, bueno, que cambiara; me cambiaron las condiciones siete veces. En fin, no deben usar más a Miguel.

Que entiendan de una vez por todas, pero ellos no van a dejar de hacerlo, porque ellos sí tienen un interés de ganar y quieren ganar a todo costo. Uribe y Paloma quieren ganar a toda costa. A lo que dé lugar. Entonces, yo lo que digo es: colombianos, yo soy el papá Miguel. Yo estoy pensando en las víctimas.

Veo una campaña que está llena de peleas. Aquí tendríamos que estar diciendo cómo vamos a solucionar los problemas que tenemos y no con este cálculo electoral de peleas y de encuestas. Tenemos que verdaderamente entender que la gente está sufriendo, que hay colombianos que no comen dos veces al día; esto se tiene que acabar y esa es la opción que yo he propuesto y ese es el camino mío, ese es el camino que hubiera tenido Miguel.

SEMANA: Miguel, estamos ya a 20 días de la votación del 31 de mayo. ¿Cómo está viendo usted el panorama? Las encuestas muestran a Iván Cepeda, a Abelardo de la Esprella, a Paloma Valencia, encabezando la intención de voto. ¿Qué piensa usted de lo que está ocurriendo?

M. U. L.: Está muy difícil. Yo veo un resultado que no se puede predecir qué va a pasar. Si tuviera que ir mucho más lejos que decir, predecir algo, diría que lo que parece estar claro es que Iván se pega en segunda vuelta. ¿Qué va a pasar en segunda vuelta? Eso parece que no se sabe.

Sigo luchando; si hay 5 millones de colombianos que no han decidido por quién votar, yo estoy aquí, yo estoy con el legado de Miguel. Aquí estoy yo, yo soy un nuevo camino, no polarizo, no soy peleador, no ando en ese tema de confrontación, sino pensando en los problemas de la gente y que me acompañen a mí el 31 de mayo porque tengo la posibilidad y tengo la capacidad total de ser presidente y de gobernar a Colombia como debe ser.

SEMANA: Si en un eventual escenario, Miguel, en una segunda vuelta se enfrentan Iván Cepeda y Abelardo de la Espiella, ¿usted qué haría?

M. U. L.: Ya esa pregunta me la hiciste una vez. Sí. Y entonces resulta que el titular va a ser Miguel en segunda vuelta a votar por fulano, pero yo no quiero que eso pase porque es que Miguel en segunda vuelta votará por él.

Prefiero que hoy el titular diga: “Miguel Uribe aspira a pasar a segunda para derrotar a Iván Cepeda.

SEMANA: Entonces, entre Paloma Valencia y Abelardo de la Estrella, ¿usted con quién se identifica más?

M. U. L.: Yo sí te diría por quién no votaría en segunda vuelta; no votaría por Paloma Valencia. No voto por Paloma Valencia nunca. No votaría nunca por Paloma Valencia, ni en primera ni en segunda, ni nunca. Nunca. Paloma Valencia no tiene capacidad para ser presidente, porque Paloma Valencia dice: “Yo me voy a levantar por la mañana y voy a llamar a mi papá para ver qué tengo que hacer”. Y lo que queremos es un presidente que no tenga que llamar a Álvaro Uribe para decirle qué tiene que hacer.

Yo no creo que eso sea lo que los colombianos queremos. Y ella lo ha repetido y lo repite y lo repite. Ahora, últimamente ha sido muy incoherente en las entrevistas que ha tenido y en el último debate que tuvo en Medellín y en las entrevistas que ha tenido. Me acabo de acordar de una cosa muy importante. Miguel Uribe de Turbay jamás hubiera estado de acuerdo ni con el aborto ni con el cambio de género en los niños.

Entonces, es lo que te estoy diciendo, es increíble que piensen que Miguel Uribe estaría hoy apoyando la candidatura del Centro Democrático; no la estaría apoyando si ese fuera el caso. Miguel no negociaba ni principios ni valores; no había forma de que hubiera cambiado en ese aspecto.

SEMANA: ¿Y a Abelardo algún día le daría el voto?

Miguel Uribe Londoño: Te lo digo de esta manera: el único candidato en esta contienda, desde el día 1 hasta hoy, que no ha tenido una mala expresión, ni se ha referido mal a Abelardo, ni lo ha atacado, porque recuerda que en la consulta del 8 de marzo de los nueve candidatos todos estaban todos contra Abelardo, he sido yo. No hay derecho a cómo lo han atacado; es un buen abogado, es un hombre decente y honorable, no hay derecho a cómo han atacado a Abelardo. Yo no comparto eso porque no se puede, por conseguir votos y por hacer campaña política, simplemente atacar a las personas, personalmente, con unas cosas que no están probadas o que son gaseosas, no sé qué, en fin.

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SEMANA: Miguel, usted ha sido muy duro recientemente en las críticas con el expresidente Uribe. ¿Tiene usted un dolor muy grande con el expresidente? Le ha dicho de todo, prácticamente

M. U. L.: Pues es que él se maneja muy mal conmigo. Él pisoteó mi reputación. Él me hizo un gran daño moral, económico y político.

Álvaro Uribe se paró sobre mi reputación y eso es lo que a mí me da dolor y me da dolor por Miguel porque se podría decir que hasta dio la vida por Álvaro Uribe en el Centro Democrático. Esa es la razón de lo que me ha llevado a decir lo que he dicho. Porque él no tenía ninguna razón para expulsarme a mí del proceso del Centro Democrático. Yo no incumplí ninguna regla. Por el contrario, las cambiaban sin consultarme. Yo las aceptaba tácitamente. Yo no había renunciado y no había hecho ningún trato con nadie más.

SEMANA: Para ir cerrando esta entrevista, Miguel, quiero leerle una de las frases que dijo hoy María Claudia Tarazona. Dice ella: “Hoy decido en lo personal; esto me representa a mí. Yo decidí apoyar a Paloma Valencia. Esa es la voluntad de Miguel, que si no era él, fuera un candidato del Centro Democrático.

M. U. L.: Bueno, pero eso es una opinión personal que no se puede probar porque Miguel está muerto. Entonces, al estar muerto Miguel, pues ella está pensando que eso hubiera sido así. Yo estoy diciendo que la mía, del Miguel que yo conocía, primero él iba a ganar. Él iba a ganar. O sea, no había posibilidad de que jamás Paloma Valencia fuera candidata del Centro Democrático. Entonces, casi que la hipótesis no sería válida porque Miguel iba a ganar.

Y segundo, Miguel no hubiera estado de acuerdo en esa mezcolanza que hay hoy allá. Miguel no hubiera aceptado todo eso; Miguel hubiera sido muy estricto en las personas que lo hubieran recibido para que lo apoyaran.

SEMANA: Miguel, María Claudia también dice que, desafortunadamente, usted no tiene ninguna posibilidad de que los números muestren otra cosa y es un poco la razón también electoral, política de ella, en parte para apoyar a Paloma Valencia.

M. U. L.: Perfecto, eso es una opinión personal. Ella tomó su decisión, la tomó y esa es su decisión; ella piensa que Paloma Valencia es la que va a derrotar a Iván Cepeda, pues esa es su creencia.

SEMANA: ¿Qué viene para su campaña, en este tramo final? ¿Qué agenda tiene?

M. U. L.: Ya por fin tenemos uno que otro debate, porque esa es otra. No hay debates y a los que ha habido a mí no me han invitado; yo no sé por qué, si es que me bloquean, si es que me tienen miedo. Yo no sé qué es lo que pasa aquí.

Entonces, ya hay debates, afortunadamente, porque algunos, y tengo ya prácticamente todos los días copados, voy a hacer dos o tres giras más. Voy a estar en Barranquilla, voy a estar en Medellín otra vez. Voy a ir al Eje Cafetero nuevamente. Ya estoy muy ocupado hasta el final y Dios proveerá y veremos.

Otra limitación que tengo muy grande son los recursos, entonces eso me impide a mí hacer la suficiente campaña de comunicaciones y publicitaria porque es urgente, es necesario; eso es parte inherente de una campaña presidencial para que te conozcan y sepan que tú estás, porque todavía encuentro gente que no sabe que yo soy candidato a Presidencia.