Sabe lo que es subirse a un camión para entender los procesos de una planta de producción y también pararse en una reunión de cien personas para hacerse escuchar entre 97 hombres. De mentalidad nómada —ha conocido 48 países y vivió 15 años fuera de Colombia—, hoy lidera un equipo de 32 personas en seis países.
Su misión es orquestar soluciones para 250 clientes estratégicos de la gigante tecnológica Oracle, como Grupo Aval, Davivienda, Carvajal y Entel. Nacida en Villavicencio y guiada por el ejemplo de su madre, se graduó como contadora de la Universidad del Meta. Su carrera despegó a los 22 años en la cementera Cemex, donde forjó su mayor diferencial: la intersección entre los procesos operativos y la tecnología.
Con un inglés básico, asumió en 2006 la estandarización de procesos comerciales de la multinacional mexicana en Inglaterra, Alemania y Francia. Llegó a Oracle, en 2018, debido a su capacidad para destrabar proyectos críticos.
Desde entonces, ha ascendido hasta convertirse en quien planea la estrategia de éxito para el cliente en casi toda Latinoamérica, a excepción de Brasil y México. “Nunca sumisa, siempre salvaje” es su mantra. Para ella, ascender en sectores mayormente masculinos radica en no intentar encajar a la fuerza, sino en hacerse escuchar.
“No tiene que importar ni el sexo ni el género ni de donde vengas. Para mí, todo viene desde la educación en la casa y el colegio, en incitar a soñar tanto a niñas y niños con la tecnología”.
