La construcción de un nuevo centro de datos de Meta, propiedad de Mark Zuckerberg, en Cheyenne, estado de Wyoming (Estados Unidos), quedó bajo la lupa luego de que las autoridades detectaran la presencia de una bacteria poco común en el sistema municipal de agua reciclada.

La iniciativa, conocida internamente como Proyecto Cosmo, contempla una inversión cercana a los 800 millones de dólares y un complejo de más de 66.000 metros cuadrados, cuya puesta en funcionamiento está prevista para 2027.
De acuerdo con la Junta de Servicios Públicos (Board of Public Utilities, BOPU) de Cheyenne, la contaminación fue atribuida al agua residual descargada por Goat Systems LLC, una empresa contratista que participa en las obras del centro de datos de Meta. Los análisis identificaron la bacteria Cupriavidus gilardii, un microorganismo que se encuentra de forma natural en el suelo y en distintos cuerpos de agua.

La bacteria fue detectada en febrero durante controles rutinarios realizados sobre las aguas residuales. Sin embargo, las autoridades tardaron varios meses en determinar el origen del incidente y no fue sino hasta comienzos de julio cuando hicieron pública la relación entre la contaminación y las actividades vinculadas al proyecto.
Aunque el hallazgo obligó a suspender temporalmente el funcionamiento del sistema de agua reciclada y dio paso a un proceso de limpieza de varios meses, la BOPU aclaró que el agua potable de la ciudad nunca estuvo comprometida. Las autoridades insistieron en que el incidente se limitó exclusivamente a la red destinada al reciclaje de agua y que no representó un riesgo para el suministro de consumo humano.
Tras conocerse el incidente, Meta aseguró que tomó medidas inmediatas una vez fue notificada por las autoridades. En un comunicado citado por Business Insider, The Guardian y Daily Mail, un portavoz de la compañía explicó que, después de que la Junta de Servicios Públicos informara sobre la detección de una sustancia en el sistema de aguas residuales de la ciudad —y no en el suministro de agua potable—, la constructora Fortis suspendió de inmediato las descargas de aguas residuales industriales y comenzó a transportarlas fuera del lugar como medida preventiva.
Por su parte, el concejal de Cheyenne, Pete Laybourn, aseguró que el incidente fue una “sorpresa muy, muy desagradable” y reconoció, en declaraciones al Cowboy State Daily, que ya tenía inquietudes sobre algunos de los acuerdos suscritos con las empresas responsables del centro de datos. “Es lo último que necesitamos en este momento”, expresó el funcionario.

¿Qué es el Cupriavidus gilardii?
La Cupriavidus gilardii es una bacteria clasificada como un patógeno oportunista, lo que significa que, por lo general, no representa un riesgo para las personas con un sistema inmunitario sano. Sin embargo, en pacientes con las defensas debilitadas puede causar infecciones graves, entre ellas neumonía, infecciones del torrente sanguíneo e incluso complicaciones potencialmente mortales.

La evidencia científica muestra que las infecciones por este microorganismo son poco frecuentes, aunque pueden tener consecuencias severas. Un estudio publicado en marzo de 2026 en el International Journal of Infectious Diseases identificó 32 casos de infección humana reportados desde 2009 y una tasa de mortalidad del 31,3 %, con diez fallecimientos asociados a complicaciones graves.
Entre los casos documentados figura el de una niña de 12 años que murió por sepsis tras contraer la bacteria durante unas vacaciones en Europa, según un informe publicado por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
