Educación

La mujer que convirtió su experiencia familiar en un proyecto educativo de inclusión en Chía

La semilla del Liceo Lunita de Chía se sembró en los años ochenta, cuando una madre buscó con insistencia oportunidades educativas para sus dos hijas. Décadas después, una de ellas, Elizabet Barrera Sierra, convirtió ese recuerdo en el motor que dio vida a una institución basada en diversidad, equidad e inclusión.

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29 de diciembre de 2025, 2:19 p. m.
Elizabet Barrera es rectora del Liceo Lunita de Chía
Elizabet Barrera es rectora del Liceo Lunita de Chía Foto: Círculo de Mujeres Semana Dinero

Detrás de cada proyecto que transforma una comunidad hay una historia que viene de atrás. En el caso del Liceo Lunita de Chía, en Cundinamarca, su origen está tejido con la memoria de una niña que caminaba por las calles de su municipio de la mano de su mamá y su hermana mayor, quien es sorda. Elizabet Barrera Sierra recuerda ese momento con mucha claridad y fue el motor para construir su institución.

En los años ochenta, la educación privada tenía puertas difíciles de atravesar. Su mamá, convencida de que el legado más valioso para un hijo era una formación de calidad, buscó un cupo en muchas instituciones para que ella pudiera terminar el bachillerato. “Tocó muchas puertas, muchas se cerraron, hasta que en un momento se abrió una”, recuerda. Esa oportunidad cambió la vida de Barrera y también sembró la semilla de lo que vendría después.

Mientras Barrera lograba acceder a esa oportunidad educativa, su hermana mayor hacía parte de la Fundación Ideal. Desde allí participaba en procesos orientados a la inclusión de niños, niñas y adolescentes con diferentes discapacidades, enfocados en su integración laboral a través de alianzas con empresas comprometidas con este propósito. Esa experiencia, vivida de cerca en su entorno familiar, terminó de consolidar la mirada de Barrera sobre la educación y la integración. Hoy, ese vínculo continúa, pues ella hace parte de la fundación como voluntaria y madrina.

Desde esos días, su mamá le repetía una frase que quedó grabada en su historia familiar. “Mija, aproveche la oportunidad”. Con el tiempo, esa enseñanza se convirtió en brújula. Cuando Barrera tuvo la posibilidad de crear empresa, lo primero que pensó fue en una institución educativa distinta, capaz de recibir a niños y niñas que, como ella, necesitaban un lugar donde soñar y materializar sus sueños.

Así nació el Liceo Lunita de Chía: “La diversidad, la equidad y la inclusión se convierten en esos pilares fundamentales de esta institución”. Recibir al estudiante con su familia y su historia, ajustar espacios y metodologías según las necesidades de cada proceso, y promover la integración real a través de la lengua de señas son la esencia de este proyecto educativo.

“La diversidad, la equidad y la inclusión no son solo palabras, ese sentir se transmite en cada aula, en cada gesto y en la forma en que la comunidad se reconoce como un espacio donde todos pueden aprender y aportar. Lo que comenzó con una puerta que se abrió en los ochenta se convirtió en un camino que ahora abre muchas puertas más”.

Visión CEO es el espacio en el que los líderes empresariales y corporativos, a través del ejemplo, comparten enseñanzas, herramientas y métodos para alcanzar el liderazgo inclusivo y la sostenibilidad empresarial.



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