Sostenible

Lamentable momento para la humanidad: científicos señalan que los ríos del mundo están perdiendo oxígeno a un ritmo alarmante

El cambio climático estaría provocando una crisis silenciosa en las fuentes de agua dulce del planeta.

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21 de mayo de 2026 a las 9:55 p. m.
Científicos alertaron que los ríos del mundo están perdiendo oxígeno a una velocidad preocupante, afectando la vida acuática.
Científicos alertaron que los ríos del mundo están perdiendo oxígeno a una velocidad preocupante, afectando la vida acuática. Foto: Getty Images

Un extenso publicado en el Centro Nacional de Información Biotecnológica durante casi cuatro décadas ha revelado una realidad preocupante: las fuentes de agua dulce se están “asfixiando”.

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Tras analizar más de 21.000 tramos de ríos en todo el planeta, los investigadores confirmaron una “desoxigenación continua en el 83 % de los lagos estudiados”, es decir, que esta cantidad de ecosistemas está perdiendo niveles de oxígeno de manera sostenida. Este fenómeno, conocido como desoxigenación, pone en jaque la estabilidad de la vida bajo el agua y la salud de los recursos naturales de los que dependemos.

¿Qué significa que un río pierda “el aliento”?

Para que un río sea saludable, necesita tener oxígeno mezclado en el agua, algo que los científicos llaman oxígeno disuelto. Al igual que la humanidad necesita aire para respirar, los peces y otros organismos acuáticos dependen de este oxígeno invisible para sobrevivir.

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Científicos alertaron que el agua caliente retiene menos oxígeno en ríos y lagos. Foto: Getty Images

Sin embargo, el calentamiento global está alterando este equilibrio. El estudio indica que, a medida que el agua se calienta, pierde su capacidad de retener oxígeno (un proceso técnico llamado solubilidad).

“Al disminuir la solubilidad, el calentamiento climático contribuye con el 55 % de la desoxigenación global de los lagos”, señala la investigación.

El trópico: la zona más vulnerable

Aunque se pensaba que las regiones más frías sufrirían más por el cambio climático, la investigación arrojó que los ríos tropicales son los que corren mayor peligro.

Estos ríos ya suelen tener niveles de oxígeno naturalmente más bajos. Al enfrentar un descenso adicional, entran rápidamente en un estado de hipoxia, que es cuando el nivel de oxígeno es tan peligrosamente bajo que la vida acuática simplemente no puede subsistir.

El impacto de las olas de calor y la intervención humana

Las olas de calor son responsables de casi una cuarta parte de la pérdida global de oxígeno en los ríos, acelerando un proceso que de por sí ya era preocupante.

El calentamiento global ya deja consecuencias que podrían durar generaciones.
Científicos alertaron que las altas temperaturas agravan la “asfixia” de los ecosistemas acuáticos. Foto: Getty Images

Por otro lado, la forma en que se gestiona el agua también influye:

  • Las represas: Cuando se construyen represas poco profundas, la pérdida de oxígeno se acelera significativamente.
  • El flujo del agua: Se observó que cuando los ríos fluyen de forma muy lenta o muy rápida, la pérdida de oxígeno es ligeramente menor que en condiciones de flujo normal, aunque la tendencia general sigue siendo negativa.

“Las condiciones de bajo caudal se asociaron con una tasa de desoxigenación un 18,6 % menor, mientras que las condiciones de alto caudal resultaron en una tasa un 7,0 % menor en comparación con las condiciones de caudal normal”, destaca SciTechDaily.

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Un llamado urgente a la acción

Este descubrimiento no es solo un dato estadístico, sino una base científica fundamental para que los gobiernos del mundo creen estrategias que protejan los ecosistemas de agua dulce.

Los expertos subrayan que los ríos tropicales necesitan medidas de mitigación urgentes para evitar que sus ecosistemas colapsen definitivamente ante la falta de este elemento vital.