Una nueva emergencia se registró en la Estación Espacial Internacional (EEI), lo que obligó a la NASA a activar medidas preventivas tras detectarse una nueva fuga en el módulo ruso Zvezda.

La agencia espacial estadounidense ordenó este viernes a sus astronautas refugiarse temporalmente en la nave Dragon mientras la agencia rusa Roscosmos realizaba trabajos de reparación en la estructura afectada, que desde hace algún tiempo presenta grietas y filtraciones de aire.
Bethany Stevens, portavoz encargada, explicó que tanto la NASA como Roscosmos han monitoreado constantemente el problema y aplicado distintas medidas para contenerlo. Sin embargo, recientes fugas llevaron a la agencia rusa a ejecutar una reparación más amplia en el túnel de transferencia del módulo de servicio Zvezda, conocido como PrK.
“El túnel de transferencia del módulo de servicio Zvezda, conocido como PrK, ha sufrido grietas y fugas durante algún tiempo, y ha sido mitigado por Roscosmos en la medida de lo posible hasta la fecha. Las grietas siempre han sido una preocupación que la NASA vigila muy de cerca”, aseguró Stevens.

Como medida de precaución, se ordenó a los cuatro integrantes de la misión SpaceX Crew-12 y al astronauta estadounidense Chris Williams permanecer en una postura de seguridad elevada dentro de la nave Dragon mientras avanzaban las labores técnicas.
The Zvezda service module transfer tunnel, known as PrK, has suffered from cracks and leaks for some time, and has been mitigated by Roscosmos as much as possible to date. The cracks have always been a concern that NASA watches very closely. NASA and Roscosmos have been working…
— Bethany Stevens (@NASASpox) June 5, 2026
Durante las reparaciones, Roscosmos decidió pausar temporalmente los trabajos estructurales para analizar nuevas mediciones y datos obtenidos durante la intervención. Tras esta evaluación inicial, la NASA autorizó a la tripulación a finalizar los procedimientos de refugio seguro y regresar a las operaciones habituales dentro de la EEI.

A pesar de que no se reportó un peligro inmediato para los astronautas, ambas agencias espaciales aseguraron que continuarán trabajando junto con los socios internacionales de la estación para encontrar una solución permanente que permita controlar las fugas y garantizar la seguridad de la tripulación.
La situación vuelve a poner bajo atención el estado del módulo Zvezda, uno de los componentes más antiguos del segmento ruso de la estación espacial y que desde hace años ha presentado problemas relacionados con pequeñas pérdidas de presión.
