La carrera del cantante d4vd, una de las promesas del pop alternativo surgidas en la era de TikTok, enfrenta este martes su momento más decisivo.
El artista, cuyo nombre real es David Anthony Burke, comparecerá ante la Corte Superior de Los Ángeles en una audiencia preliminar en la que un juez evaluará si la Fiscalía presentó evidencia suficiente para enviarlo a juicio por el asesinato de una menor de edad, un caso que ha conmocionado a Estados Unidos por la gravedad de las acusaciones y los detalles revelados durante la investigación.

La diligencia judicial, prevista para extenderse durante cuatro días, no definirá la culpabilidad o inocencia del músico, sino que permitirá al juez determinar si existen fundamentos para que el proceso avance a un juicio formal. Durante esta etapa, los fiscales expondrán buena parte de las pruebas reunidas durante más de un año de investigación, mientras que la defensa buscará demostrar que esas evidencias no son suficientes para sostener los cargos.

Antes de que su nombre quedara asociado a uno de los procesos penales más mediáticos del año, d4vd era considerado una de las nuevas figuras de la música estadounidense. Alcanzó notoriedad en 2022 gracias al éxito viral de Romantic Homicide, una canción que impulsó su carrera en plataformas como TikTok y Spotify y le abrió las puertas de la industria discográfica.
Posteriormente firmó con Interscope Records, lanzó nuevos proyectos musicales y realizó giras internacionales que consolidaron su crecimiento artístico.
Sin embargo, todo cambió en abril de este año, cuando fue arrestado y acusado por la muerte de Celeste Rivas Hernández, una adolescente de 14 años residente en Lake Elsinore, California.

Según la acusación presentada por la Fiscalía del condado de Los Ángeles, Burke habría mantenido durante meses una relación ilegal con la menor y presuntamente decidió asesinarla cuando ella amenazó con revelar el vínculo, lo que, según los investigadores, podía poner en riesgo su carrera musical.

Los fiscales sostienen que la joven fue presuntamente asesinada con un arma blanca en una vivienda ubicada en Hollywood Hills. Posteriormente, aseguran que el cuerpo fue desmembrado y ocultado en bolsas que permanecieron durante meses en el compartimiento delantero de un vehículo Tesla registrado a nombre del cantante, hasta que el automóvil fue encontrado abandonado en un depósito judicial, donde las autoridades localizaron los restos de la víctima.

La investigación también ha revelado elementos especialmente perturbadores. De acuerdo con la Fiscalía, los investigadores recuperaron mensajes de texto, registros digitales y fotografías que apuntarían a una relación entre Burke y la adolescente desde que ella tenía apenas 11 años.
Además, las autoridades sostienen que el músico habría adquirido por internet, utilizando un alias, herramientas que presuntamente fueron empleadas para desmembrar el cuerpo. Entre las pruebas que serán presentadas durante la audiencia figuran análisis de ADN, evidencia forense, registros telefónicos, imágenes de cámaras de seguridad y documentos obtenidos mediante órdenes de registro ejecutadas sobre dispositivos electrónicos e información almacenada en la nube.

La Fiscalía imputó a Burke varios delitos, entre ellos asesinato en primer grado, abuso sexual continuado contra una menor de 14 años y mutilación ilegal de restos humanos.

Además, el caso incluye circunstancias agravantes, pues los fiscales sostienen que el crimen habría sido cometido para impedir que la víctima denunciara la relación y para proteger la carrera profesional del cantante, factores que podrían exponerlo, en caso de ser condenado, a una pena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional o incluso a la pena de muerte bajo la legislación de California aplicable a este proceso.
Desde su captura, Burke se ha declarado no culpable de todos los cargos. Su equipo de defensa ha insistido en que las pruebas terminarán demostrando su inocencia y sostiene que el artista no es responsable de la muerte de Celeste Rivas Hernández. Durante las audiencias previas, los abogados del cantante solicitaron aplazamientos para revisar el enorme volumen de evidencia recopilada por la Fiscalía, que incluye decenas de terabytes de información digital y pericial.

La acusación está encabezada por la vicefiscal Beth Silverman, integrante de la Fiscalía del condado de Los Ángeles, mientras que la defensa del músico ha estado representada por un equipo de abogados penalistas que ha cuestionado parte del manejo de la evidencia y ha solicitado acceso completo a las pruebas científicas antes de avanzar hacia un eventual juicio.
Mientras tanto, la familia de Celeste Rivas Hernández continúa reclamando justicia por una adolescente cuya desaparición y posterior hallazgo sigue conmocionando a Estados Unidos.
