Tras años bajo el agua, los restos de una de las 7 maravillas del mundo salieron nuevamente a la luz, un hallazgo que generó asombro entre arqueólogos. Se trata de vestigios del Faro de Alejandría, una monumental estructura que desapareció hace más de 1600 años y que ahora empieza a revelar nuevos detalles sobre su diseño y su forma de construcción.

Piezas encontradas del Faro de Alejandría
La exploración se realizó en el sector oriental del mar Mediterráneo, cerca de las costas de Alejandría, donde arqueólogos franceses lograron encontrar y recuperar 22 enormes bloques de piedra que formaban parte de la torre.
Estas piezas hacen parte de elementos como entradas, marcos y grandes losas que integraban el acceso principal del faro. Cada uno de estos bloques alcanza pesos de hasta las 80 toneladas.

Este tipo de hallazgos confirma la magnitud de la construcción, como también la complejidad técnica que implicó su edificación, combinando estilos y conocimientos de distintas culturas de la época.

Se utilizará tecnología para su reconstrucción
La misión fue desarrollada en julio de 2025 como parte del proyecto internacional PHAROS, encabezado por la arqueóloga Isabelle Hairy del Centre National de la Recherche Scientifique, en alianza con el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto y la Fundación Dassault Systèmes.
Aunque el sitio ya había sido estudiado previamente (especialmente desde los años 90, cuando se documentaron miles de objetos sumergidos), este nuevo rescate representa uno de los avances más importantes hasta ahora.

Los especialistas están utilizando tecnología de escaneo en 3D para analizar cada bloque con precisión y reconstruir virtualmente la estructura original, como si se tratara de un gigantesco rompecabezas histórico.
El Faro de Alejandría fue levantado entre los años 280 y 247 a. C., durante el mandato de Ptolomeo II, en la isla de Faros. Su diseño estuvo a cargo del arquitecto griego Sóstrato de Cnido y se convirtió en una referencia de ingeniería en su tiempo.
