Un fenómeno geológico con millones de años de antigüedad sigue sorprendiendo a los científicos por sus dimensiones y porque continúa en movimiento. Se trata del valle de Pinglu, ubicado en la provincia china de Shanxi, una enorme formación que alcanza cerca de 10 kilómetros de longitud, tiene tramos de hasta dos kilómetros de ancho y paredes de unos 100 metros de altura.

Aunque suele describirse como una “grieta”, en realidad se trata de un valle que comenzó a formarse hace entre 10 y 12 millones de años, según explicó el portal español Okdiario.
Los investigadores señalan que la corteza terrestre en esa región sigue estirándose, lo que hace que el valle continúe expandiéndose a un ritmo muy lento, de entre 0,5 y 1,6 milímetros por año. Aunque ese avance es imperceptible a simple vista, puede producir grandes cambios cuando se observa en escalas de millones de años.
Esta formación hace parte del sistema de rift de Shanxi, una estructura tectónica de más de 1.200 kilómetros de extensión que permanece activa. Los geólogos aclaran que esto no significa que China esté a punto de partirse en dos, sino que esa zona continúa experimentando movimientos naturales de la corteza terrestre.

¿Por qué el valle de Pinglu sigue creciendo?
De acuerdo con la información recopilada por el medio citado, el crecimiento del valle responde a la combinación de varios procesos geológicos que actúan al mismo tiempo.
Los estudios relacionan este fenómeno con el desplazamiento de materiales provocado por la colisión entre las placas de India y Eurasia, el debilitamiento previo de la litosfera y los movimientos de convección del manto terrestre, factores que han moldeado el relieve durante millones de años.
Su aspecto actual también se explica por la erosión del loess, un sedimento muy fino y frágil que el agua desgasta con facilidad. Ese proceso ha dado origen a paredes casi verticales, profundos barrancos y al paisaje característico que hoy presenta el valle.

Una zona con antecedentes sísmicos
La región donde se encuentra Pinglu también tiene un importante historial sísmico. En 1556, un terremoto ocurrido en la zona de Shaanxi-Shanxi dejó más de 800.000 muertos, una tragedia que se agravó por el colapso de viviendas excavadas en el loess.
Aun así, los especialistas insisten en que el lento crecimiento del valle no es una señal de que vaya a repetirse un sismo de esa magnitud. Más bien, representa una evidencia de que esta parte de China continúa siendo una región tectónicamente activa.
