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Científicos descubren un cambio preocupante bajo los glaciares de Groenlandia: Narvales con sensores fueron determinantes

Un cambio en las aguas bajo Groenlandia podría acelerar el retroceso de los glaciares.

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8 de septiembre de 2026 a las 6:59 p. m.
Científicos detectan agua del Atlántico en las profundidades de los fiordos de Groenlandia.
Científicos detectan agua del Atlántico en las profundidades de los fiordos de Groenlandia. Foto: Getty Images

Una investigación encontró que aguas provenientes del Atlántico están penetrando profundamente en los fiordos del este de Groenlandia y llegando hasta zonas cercanas a los glaciares. El hallazgo fue posible gracias a seis narvales equipados con sensores, que permitieron obtener información de lugares prácticamente inaccesibles para los barcos.

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Los narvales llegaron donde los barcos no podían

El estudio se desarrolló en la zona de Scoresby Sound, uno de los mayores sistemas de fiordos del planeta. Allí, seis narvales llevaron sensores capaces de registrar la profundidad y las características del agua durante sus desplazamientos.

Los dispositivos permanecieron entre 85 y 332 días y permitieron reunir más de 2.000 mediciones, incluso a profundidades superiores a 1.500 metros.

Los científicos instalaron sensores en un narval durante el estudio. Las mediciones se contrastaron con registros obtenidos desde barcos durante décadas.
Un equipo de campo marcó a un narval para seguir sus movimientos. El mapa compara sus mediciones con las tomadas por barcos. Foto: Carsten Egevang / Heide-Jørgensen et al., Sci Adv, 2026

El biólogo marino Mads Peter Heide-Jørgensen, del Instituto de Recursos Naturales de Groenlandia, explicó la importancia del hallazgo: “Los narvales han estado en partes de los fiordos donde muy pocas mediciones se habían tomado antes. Y allí, a 300 kilómetros de la costa, encontramos rastros de agua del Atlántico. Es completamente nuevo que podamos demostrarlo”.

El agua cálida está llegando hasta los glaciares

El problema está relacionado con la llegada de agua atlántica, más cálida y salada que la que normalmente permanece en las capas superiores de estos fiordos.

Al comparar las nuevas mediciones con registros históricos, los investigadores encontraron que esa capa de agua del Atlántico se ha hecho más gruesa, mientras que la capa superior de agua polar se ha reducido.

Los investigadores detectaron un cambio en las aguas de Groenlandia. El calor está llegando hasta zonas cercanas a los glaciares.
El agua del Atlántico está llegando cada vez más profundo en los fiordos. Esto puede favorecer la pérdida de hielo. Foto: Getty Images/500px

Susanne Ditlevsen, profesora de la Universidad de Copenhague, señaló: “Los modelos muestran que la capa compuesta por agua del Atlántico se ha vuelto más gruesa, mientras que la capa superior de agua polar se ha vuelto más delgada”.

Heide-Jørgensen añadió que se trata del agua que contribuye al derretimiento: “Mostramos cómo el agua cálida puede contribuir a acelerar la velocidad a la que los glaciares pierden hielo”.

Un dato clave para entender el futuro del hielo

Para Ditlevsen, la importancia va más allá de Groenlandia. “En los grandes modelos climáticos utilizados para predecir el cambio climático futuro, el deshielo de los glaciares desempeña un papel fundamental”, explicó. “Por eso es crucial que mejoremos nuestra comprensión de este fenómeno, sobre todo porque Groenlandia contiene muchísimo hielo”.

Los investigadores consideran que estos datos pueden ayudar a mejorar los modelos utilizados para calcular cuánto hielo podría perder Groenlandia en el futuro.