Una investigación realizada por la Asociación Estadounidense del Corazón en Nueva Orleans sugiere que el consumo prolongado de una popular hormona sintética (en suplementos) podría estar estrechamente vinculado con complicaciones graves en el funcionamiento del corazón.

La hormona bajo sospecha cardiovascular
Durante años, la melatonina ha sido la respuesta “natural” para millones de adultos que luchan contra el insomnio. Sin embargo, lo que se percibe como una ayuda inofensiva para descansar está bajo un nuevo y severo escrutinio científico.
Aunque la melatonina es una sustancia producida naturalmente por la glándula pineal para regular el ciclo de luz y oscuridad, su versión en suplemento opera bajo reglas distintas. En mercados como el de Estados Unidos, estos productos no enfrentan una regulación estricta, lo que genera dudas sobre su pureza y concentración.

La falta de datos sólidos sobre su seguridad cardiovascular a largo plazo fue lo que impulsó a un grupo de investigadores a analizar su impacto real en pacientes con problemas crónicos de sueño.
“Los suplementos de melatonina quizás no son tan inofensivos como se cree comúnmente. Si se confirma nuestro estudio, esto podría afectar la manera en que los médicos aconsejan a los pacientes con respecto a los productos para favorecer el sueño”, afirmó Ekenedilichukwu Nnadi, M. D., autor principal del estudio.
Hallazgos alarmantes tras un año de consumo
El estudio, que dio seguimiento a más de 130.000 pacientes durante un lustro, arrojó datos que han sorprendido a la comunidad médica. Según los resultados presentados en las Sesiones Científicas de la American Heart Association, las personas que utilizaron el suplemento de forma continuada por un año o más enfrentaron un panorama preocupante:
- Insuficiencia cardíaca: se detectó un incremento del 90 % en el riesgo de desarrollar esta condición, en la cual el corazón pierde la capacidad de bombear sangre adecuadamente. Esto, de acuerdo con la investigación, “durante 5 años en comparación con los usuarios emparejados que no tomaron melatonina (4,6 % vs. 2,7 %, respectivamente)”.
- Hospitalizaciones críticas: los usuarios crónicos mostraron una probabilidad 3,5 veces mayor de terminar ingresados en un hospital debido a fallos cardíacos.
- Mortalidad general: el riesgo de fallecimiento por cualquier causa se duplicó en comparación con aquellos pacientes con insomnio que no consumieron el suplemento.
Nnadi explicó que “en general, se considera que los suplementos de melatonina son una opción segura y ‘natural’ para ayudar a lograr un mejor sueño, por lo que fue sorprendente ver tales aumentos constantes y significativos en resultados de salud graves, incluso después de equilibrar otros factores de riesgo”.

Una advertencia para el botiquín doméstico
A pesar de la contundencia de las cifras, los expertos piden cautela y más investigación. Al tratarse de un estudio preliminar, los resultados muestran una asociación estadística, pero no prueban que la melatonina sea la causa directa de la insuficiencia cardíaca. Factores como la gravedad del insomnio, la depresión o el uso de otros fármacos podrían influir en estos resultados.
Marie-Pierre St-Onge, Ph. D., C. C. S. H., FAHA, presidenta del equipo de redacción de la declaración científica de la American Heart Association de 2025, explicó que “las personas deberían saber que no se debe tomar de manera crónica sin una indicación adecuada”.
No obstante, la advertencia para el consumidor es que la melatonina no debería considerarse una solución de uso crónico sin supervisión profesional, especialmente porque en muchos países no está indicada formalmente para el tratamiento del insomnio a largo plazo.

Según las estadísticas de 2025 de la American Heart Association, la insuficiencia cardíaca ocurre cuando el corazón no bombea suficiente sangre con oxígeno para el cuerpo y afecta a 6,7 millones de adultos en Estados Unidos.

El rigor tras el descubrimiento
Para llegar a estas conclusiones, los científicos utilizaron la red global de investigación TriNetX, analizando expedientes médicos electrónicos detallados. El equipo liderado por el Dr. Ekenedilichukwu Nnadi comparó a 65.414 consumidores de melatonina con un grupo de control equivalente en edad, sexo y antecedentes de salud, asegurándose de que ninguno tuviera problemas cardíacos previos al inicio del estudio.
Esta metodología permitió identificar que, incluso cuando se equilibraban otros factores de riesgo, la relación entre el suplemento y los problemas del corazón se mantenía constante.
Para concluir, Nnadi comentó que “si bien la relación que encontramos genera preocupaciones con respecto a la seguridad sobre los suplementos ampliamente utilizados, nuestro estudio no puede probar una relación causa-efecto directa. Esto significa que se necesita investigar más para comprobar la seguridad de la melatonina para la salud cardíaca”.
