En ocasiones, la batería de los celulares no resiste un día completo sin una carga adicional. Para evitarlo, un cambio sencillo en la configuración del teléfono puede ayudar a reducir el consumo de energía y extender la autonomía cuando no hay un cargador cerca.

La batería del celular puede agotarse rápidamente cuando se utiliza durante varias horas para navegar por internet, revisar redes sociales, reproducir contenido, utilizar el GPS o mantener diferentes aplicaciones funcionando en segundo plano.
Sin embargo, antes de recurrir a un cargador portátil, existen algunas configuraciones que pueden modificarse para reducir el consumo y conseguir que el teléfono llegue con batería al final de la jornada.
Active el modo de ahorro de energía
Uno de los primeros ajustes que conviene activar es el modo de ahorro de batería. Tanto los teléfonos Android como los iPhone cuentan con funciones diseñadas para reducir el consumo cuando la carga comienza a ser baja o cuando el usuario necesita prolongar la autonomía.
Al activarlo, se puede limitar determinadas actividades en segundo plano, reducir efectos visuales, restringir algunas actualizaciones automáticas y disminuir el rendimiento de ciertas funciones.

En algunos dispositivos también puede limitarse la frecuencia de actualización de la pantalla o desactivarse temporalmente determinadas conexiones y procesos que consumen energía.
Por eso, activar esta función puede ser especialmente útil cuando se sabe que el celular deberá permanecer encendido durante varias horas sin posibilidad de conectarlo a la corriente.
Reduzca el brillo de la pantalla
La pantalla es uno de los elementos que más energía puede consumir, especialmente cuando permanece encendida durante largos periodos.
Reducir el brillo al nivel necesario para leer cómodamente puede ayudar a disminuir ese gasto. Otra alternativa es activar el brillo automático, de modo que el teléfono ajuste la intensidad de acuerdo con las condiciones de iluminación.
También puede resultar útil reducir el tiempo que tarda la pantalla en apagarse cuando el celular permanece inactivo.
Desactive funciones que no necesita
Wi-Fi, Bluetooth, GPS y otras conexiones pueden incrementar el consumo cuando permanecen activas sin necesidad.
Si alguna de estas funciones no se está utilizando, desactivarla puede ayudar a reducir el gasto energético. Esto es especialmente importante durante desplazamientos o en lugares donde la cobertura es limitada.

En zonas sin señal, además, el teléfono puede gastar más energía intentando encontrar una red. En esas situaciones, activar el modo avión puede ser una alternativa cuando no se necesita realizar llamadas, enviar mensajes ni utilizar internet móvil.
Evite que las aplicaciones trabajen en segundo plano
Las aplicaciones no siempre dejan de consumir recursos cuando el usuario deja de verlas. Algunas continúan sincronizando información, descargando contenido o enviando notificaciones.
Por esta razón, revisar los permisos de actividad en segundo plano y restringir aquellos que no sean necesarios puede contribuir a que la batería dure más.
No obstante, no es necesario cerrar constantemente todas las aplicaciones abiertas. En muchos celulares, el sistema operativo administra automáticamente estos procesos y cerrar aplicaciones de manera repetida no siempre representa un ahorro de batería.
Estos ajustes son especialmente útiles cuando se necesita conservar batería para funciones importantes, como realizar una llamada, consultar un mapa, pedir transporte o comunicarse en caso de emergencia.
