Una supuesta notificación de mensaje de voz puede parecer un correo cotidiano, pero detrás de una imagen adjunta podría esconderse un código diseñado para llevar a una persona a una página falsa y quedarse con sus credenciales.

Kaseya alertó sobre una campaña de phishing detectada por INKY entre el 1 de junio y el 4 de agosto de 2026. En ese periodo fueron identificados 26.589 correos electrónicos dirigidos a 5.527 organizaciones.
La compañía explicó que los atacantes recurrieron a archivos SVG, un formato utilizado para imágenes, gráficos, logotipos e iconos. El problema es que, a diferencia de formatos como JPG o PNG, estos archivos pueden incluir código.
Una imagen que no es solamente una imagen
Kaseya explicó que “un archivo SVG es un archivo de texto escrito en XML” y que puede incorporar elementos que permiten ejecutar acciones en un navegador.
Eso fue aprovechado por los ciberdelincuentes para ocultar instrucciones dentro del archivo y hacer que pareciera un contenido inofensivo. La compañía describe esta estrategia como “contrabando de SVG”.

El engaño comenzaba con un mensaje que simulaba una notificación interna de un mensaje de voz no escuchado. El archivo adjunto aparentaba ser una imagen, pero contenía código oculto.
El objetivo: quedarse con las credenciales
Según Kaseya, después de activarse el contenido, la víctima podía terminar frente a una página que imitaba servicios conocidos como Microsoft 365, Google Workspace o Adobe.
La empresa señaló que estas páginas buscan “sustraer credenciales” y que, en algunos casos, incluso utilizan la dirección de correo de la víctima para completar automáticamente el formulario falso y hacerlo parecer legítimo.

Los atacantes también emplearon técnicas para dificultar que los sistemas identificaran el contenido malicioso. Entre ellas estaban ocultar palabras dentro de números, utilizar nombres de variables sin sentido y retrasar la ejecución del código.
Una técnica que ganó fuerza este año
Kaseya recordó que los archivos SVG maliciosos no son una amenaza nueva, pues existen registros de su utilización desde aproximadamente 2017. Sin embargo, su uso habría aumentado considerablemente.
De acuerdo con la compañía, Hoxhunt reportó que los archivos SVG maliciosos se multiplicaron por 50 en 2025 frente a 2024 y ya ocupaban el tercer lugar entre los archivos adjuntos maliciosos más frecuentes, después de PDF y HTML.
Además, Kaseya citó una campaña analizada por Microsoft en febrero de 2026 que distribuyó aproximadamente 1,2 millones de mensajes de phishing basados en SVG a más de 53.000 organizaciones de 23 países.
Por eso, una imagen recibida de un remitente desconocido no debería abrirse automáticamente, especialmente si llega acompañada de un mensaje inesperado que solicita iniciar sesión o entregar información.
