En plena era digital, proteger la información personal se ha convertido en una necesidad básica. Sin embargo, millones de personas siguen usando claves tan previsibles que pueden descifrarse en segundos. No se trata solo de evitar el clásico “123456” o el nombre propio: hay combinaciones aparentemente inofensivas que continúan encabezando las listas de contraseñas más vulnerables y que, si aún están en uso, deberían cambiarse de inmediato.
Las claves más repetidas que siguen poniendo en riesgo sus cuentas
Aunque cada año se repite la advertencia, muchas personas continúan optando por contraseñas simples y fáciles de recordar, sin pensar en lo sencillo que resulta adivinarlas.

Estudios realizados por NordPass sobre hábitos digitales muestran que secuencias numéricas consecutivas y palabras genéricas siguen siendo las más usadas a nivel mundial.
Entre las claves que más se repiten y de las que debería abstenerse a usar o cambiar si tiene, están combinaciones como:
- 123456
- 12345678
- 123456789
- 12345
Todas basadas en patrones evidentes, pero también se suman términos como:
- admin
- password
- Aa123456
El problema no es solo que sean populares, sino que forman parte del primer grupo de intentos cuando alguien busca acceder a una cuenta ajena.

Qué tener en cuenta para crear una contraseña más segura
Especialistas en seguridad digital coinciden en que no conviene apoyarse en herramientas de inteligencia artificial para “inventar” claves sin criterio. Tampoco es recomendable usar nombres, fechas de nacimiento o cualquier dato personal que pueda encontrarse en redes sociales.

La clave está en crear combinaciones únicas que mezclen letras mayúsculas y minúsculas, números y símbolos, preferiblemente formando una frase o idea fácil de recordar solo para el usuario. Cambiar las contraseñas con regularidad y no repetirlas en diferentes plataformas también reduce el riesgo de sufrir un acceso no autorizado.
