El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el lunes 10 de agosto de 2026 se convirtió en una de las mayores tragedias sísmicas de las últimas décadas en el país. El movimiento, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó, provocó una emergencia de grandes proporciones en varias regiones del territorio nacional y dejó cientos de víctimas, miles de heridos y numerosas personas desaparecidas.

¿A qué se deben estos fuertes movimientos de tierra? Colombia se encuentra entre los países con mayor actividad sísmica de América Latina, debido a la interacción de las placas tectónicas de Nazca, Caribe y Suramericana.
Esta particular ubicación geológica ha provocado que el territorio nacional registre importantes terremotos a lo largo de su historia. Sin embargo, la magnitud de un sismo no siempre determina el nivel de destrucción, ya que factores como la profundidad, la distancia de los centros poblados y las características de las construcciones pueden aumentar considerablemente sus efectos.

Por esta razón, tragedias como las ocurridas en Popayán, Armenia y Sonsón no necesariamente corresponden a los terremotos de mayor magnitud registrados en el país. Algunos de los movimientos telúricos más potentes tuvieron lugar en zonas costeras o con poca población, mientras que otros de menor magnitud provocaron graves pérdidas al afectar directamente áreas urbanas.
En este contexto, el terremoto ocurrido el 10 de agosto de 2026 se encuentra entre las emergencias sísmicas más graves de la historia reciente de Colombia por su impacto y número de víctimas, aunque no puede considerarse el más devastador de toda la historia únicamente por la cantidad de fallecidos.
Los tres terremotos más fuertes registrados en Colombia
El 31 de enero de 1906 se registró el terremoto de mayor magnitud documentado en Colombia, con una intensidad estimada de 8.8. Su epicentro se ubicó frente a las costas del Pacífico colombiano y ecuatoriano.
La enorme cantidad de energía liberada provocó un tsunami que afectó gran parte del litoral Pacífico, causando inundaciones y graves daños en municipios como Tumaco, Guapi, Timbiquí, El Charco y La Tola. Más de un siglo después, este evento es considerado el sismo más fuerte registrado en la historia de Colombia.

Otro terremoto ocurrió la madrugada del 12 de diciembre de 1979. Con una magnitud de 8.1, sacudió la zona frente a las costas de Nariño y desencadenó un tsunami que afectó gravemente a varias poblaciones del litoral Pacífico. Las enormes olas avanzaron varios kilómetros tierra adentro y provocaron la destrucción de viviendas, embarcaciones y vías de comunicación, dejando centenares de víctimas y miles de damnificados.
Finalmente, no se puede dejar de mencionar el más reciente movimiento telúrico que tuvo su epicentro en el departamento del Chocó, desde donde las ondas sísmicas se propagaron por gran parte del territorio nacional y fueron percibidas incluso en países vecinos como Ecuador.
