Ciencia

Nuevas coincidencias genéticas entre especies renuevan la esperanza frente al cáncer

Un análisis genético en casi 500 gatos reveló coincidencias clave con tumores humanos.

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20 de febrero de 2026, 10:50 p. m.
La creación de un “oncogenoma” felino permitió detectar genes alterados también presentes en personas.
La creación de un “oncogenoma” felino permitió detectar genes alterados también presentes en personas. Foto: Getty Images

Un equipo internacional de investigadores identificó mutaciones genéticas compartidas entre gatos y humanos que están detrás de un tipo de cáncer poco frecuente y especialmente agresivo. El estudio, publicado en la revista Science, sugiere que ambas especies desarrollan tumores mediante mecanismos moleculares sorprendentemente parecidos, un hallazgo que podría impulsar nuevos tratamientos oncológicos.

La investigación se centró en la elaboración de un “oncogenoma” felino, es decir, un mapa detallado de las alteraciones genéticas que pueden desencadenar cáncer en gatos domésticos. Los resultados no solo amplían el conocimiento sobre la enfermedad en animales, sino que también refuerzan la idea de que las mascotas podrían convertirse en aliadas clave para entender mejor el cáncer en humanos.

Un mapa genético con coincidencias clave

Para construir el oncogenoma, los científicos analizaron muestras de casi 500 gatos procedentes de Canadá, Reino Unido, Alemania, Austria y Nueva Zelanda. Se estudiaron trece tipos distintos de cáncer y se revisaron cerca de 1.000 genes que en humanos están asociados con la enfermedad.

El gen FBXW7 apareció alterado en la mitad de los casos analizados.
Trece tipos de tumores fueron examinados junto a casi 1.000 genes vinculados a la enfermedad en humanos. Foto: Getty Images

El análisis reveló patrones llamativos:

  • La mitad de las muestras presentaban mutaciones en el gen FBXW7, vinculado a formas agresivas de cáncer de mama en humanos.
  • Casi la mitad mostraba alteraciones en PIK3CA, también relacionadas con cáncer mamario en personas.
  • La mutación más frecuente fue la de la proteína tumoral 53, conocida como TP53 o p53, considerada un factor clave en múltiples tipos de cáncer humano.

Estos paralelismos refuerzan la hipótesis de que gatos y humanos no solo comparten entorno, sino también vulnerabilidades biológicas frente al desarrollo tumoral.

¿Un modelo más realista que el laboratorio?

Durante décadas, los roedores han sido el modelo tradicional para investigar el cáncer y probar fármacos. Sin embargo, el nuevo estudio plantea que los gatos podrían ofrecer un modelo más cercano a la realidad humana.

“Aquí se cuenta con un modelo de tumores que se desarrollan de forma espontánea, igual que en los humanos”, comenta Louise van der Weyden, investigadora principal del estudio, del Wellcome Sanger Institute del Reino Unido.

“Estas mascotas - gatos y perros - están en el mismo entorno que nosotros, por lo que están expuestas a la misma contaminación […] algo que no se obtiene en el laboratorio”.

El descubrimiento sienta bases para tratamientos más precisos en ambas especies.
La investigación plantea un escenario prometedor para futuras terapias oncológicas. Foto: Bernd Wüstneck/picture alliance

A diferencia de los animales criados específicamente para experimentación, los gatos domésticos —muchos sin pedigrí— ofrecen una diversidad genética amplia. Esto permite detectar mutaciones compartidas con humanos en condiciones ambientales reales.

Además, el proyecto podría servir para identificar riesgos dentro del hogar. Si un cambio genético específico desencadena cáncer en el gato de la familia, podría señalar factores de riesgo similares para las personas que comparten ese espacio.

“Hay muchos estudios que ya están empezando a considerar a gatos y perros como centinelas del entorno - como el canario en la mina de carbón - porque están exactamente en el mismo ambiente que nosotros”, explica van der Weyden. “Observamos mutaciones por radiación ultravioleta [en gatos] que eran exactamente las mismas que en humanos, por ejemplo”.

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Terapias compartidas: lo que viene

El potencial terapéutico de estos hallazgos ya empieza a explorarse. En 2025, un grupo de la Universidad de California probó tratamientos contra el cáncer en gatos con posibles beneficios también para humanos.

El equipo liderado por Daniel Johnson y Jennifer Grandis evaluó un medicamento utilizado para tratar carcinomas de células escamosas en personas en gatos con una variante oral de la enfermedad. Cerca de un tercio de los animales tratados vivió, en promedio, seis meses más.

Cerca de un tercio de los gatos tratados logró extender su supervivencia varios meses.
Los investigadores calificaron el estudio como un avance relevante para humanos y mascotas. Foto: Getty Images

Aunque no participaron en el nuevo estudio del oncogenoma, respaldaron sus conclusiones.

“Se trata realmente de un artículo emocionante que respalda aún más la relevancia para los humanos, así como para las mascotas, de estudios como el nuestro”, escriben Johnson y Grandis a DW por correo electrónico.

“Es notable que alteraciones en genes como p53 se encuentren con alta prevalencia tanto en humanos como en gatos. Ahora podemos empezar a utilizar estudios como este para desarrollar terapias oncológicas personalizadas tanto para gatos como para personas”.

Van der Weyden subraya además el papel de los dueños de mascotas en estos avances científicos.

“La mayoría [de los dueños] firma un formulario para autorizar que [las muestras de biopsia] se utilicen con fines de investigación, lo cual me parece muy abierto y realmente maravilloso”, subraya van der Weyden. “Sería fantástico que algo positivo surgiera de ello. Creo que es importante reconocer a todos los dueños que lo hacen, porque, sin ellos, no podríamos llevar a cabo este tipo de estudios”.

*Con información de DW.